Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este viernes que Venezuela todavía no está «preparada» para celebrar elecciones, pero aseguró que ha habido «avances» al respecto.
«En cuanto a las elecciones en Venezuela, todavía no están preparados para eso. Pero ha habido muchos avances», respondió el mandatario a la prensa en el Despacho Oval de la Casa Blanca.
Sin calendario electoral en Venezuela
Tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, Estados Unidos anunció un tutelaje sobre el Gobierno de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, y anunció que el objetivo último es la transición democrática en Venezuela, pero no ha establecido un calendario electoral.

Trump dijo este viernes que «Delcy ha estado haciendo un trabajo fantástico» y destacó el beneficio que están logrando tanto las empresas estadounidenses como el pueblo venezolano del mercado petrolero.
«Todavía no están listos para las elecciones, pero en algún momento lo estarán y vamos a estar encima de eso», insistió.
Trump aseguró que conoce muy bien el país desde hace mucho tiempo, dado que fue dueño de Miss Universo, concurso en el que Venezuela «siempre lo hizo muy bien».
Diálogo político con apoyo de Washington
El Parlamento venezolano, controlado por el chavismo, y un grupo de opositores anunciaron la semana pasada que iniciarán conversaciones a partir del 1 de agosto para promover la democracia en el país, unas conversaciones apoyadas por Washington.
La líder opositora María Corina Machado, que ha expresado su intención de regresar cuanto antes a Venezuela para encabezar una candidatura presidencial, no participará en esa mesa de conversaciones.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresó el jueves desde Filipinas que la nobel de la paz «puede tener un rol» en la transición.
La crisis política de Venezuela se ha desarrollado durante más de una década, marcada por una profunda polarización política, el deterioro de las instituciones democráticas, una prolongada crisis económica y cuestionamientos nacionales e internacionales sobre la transparencia de los procesos electorales.
Esta situación ha generado una de las mayores crisis migratorias de América Latina y ha motivado la participación activa de diversos organismos internacionales y gobiernos extranjeros.
Las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela han estado caracterizadas por tensiones diplomáticas, sanciones económicas y diferencias sobre el reconocimiento de las autoridades venezolanas. Desde hace varios años, Washington ha mantenido como uno de sus principales objetivos promover una transición democrática, defendiendo la celebración de elecciones libres, transparentes y competitivas como mecanismo para resolver la crisis política del país.
- El escenario político venezolano experimentó un cambio tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, hecho que dio lugar al establecimiento de un gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, bajo un esquema de acompañamiento y supervisión por parte de Estados Unidos.
- Desde entonces, las autoridades estadounidenses han reiterado que el propósito es favorecer un proceso de estabilización institucional antes de convocar elecciones nacionales.
En ese contexto, distintos sectores políticos venezolanos han impulsado iniciativas de diálogo político con el propósito de alcanzar acuerdos que permitan fortalecer la institucionalidad democrática y definir las condiciones para futuros comicios.
