Londres. -Los precios internacionales del petróleo comenzaron la semana con fuertes pérdidas, luego de que los mercados interpretaran como una señal de distensión la ausencia de nuevos ataques de Estados Unidos contra Irán durante las últimas dos noches.

Caída del Brent y WTI

El crudo Brent, referencia en los mercados internacionales, cayó más de un 6% en las primeras operaciones, cotizándose alrededor de 90.58 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, retrocedió un 6.5% hasta 83.51 dólares.

La baja se produjo después de varias semanas de alzas, impulsadas por el aumento de las tensiones militares entre Washington y Teherán, que despertaron temores sobre posibles interrupciones en el suministro de crudo desde Medio Oriente.

Señales diplomáticas entre Washington e Irán

El alivio en los mercados coincidió con declaraciones del embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, quien afirmó que el presidente Donald Trump está dando espacio a los esfuerzos diplomáticos con Irán, aunque aclaró que todas las opciones siguen sobre la mesa.

Por su parte, el portavoz del Ejército iraní, Mohammad Akraminia, aseguró que las operaciones de represalia fueron suspendidas tras cesar los bombardeos estadounidenses, aunque advirtió que la respuesta podría reanudarse si se producen nuevos ataques.

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Los inversionistas siguen atentos a la situación en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que transita cerca del 20 % del petróleo y del gas natural licuado que se comercializa a nivel mundial. Cualquier interrupción en esa vía marítima podría volver a presionar al alza los precios del crudo.

No obstante, persisten factores de incertidumbre, como la amenaza de los rebeldes hutíes de Yemen de bloquear puertos saudíes, una situación que mantiene en alerta a los mercados energéticos.

Analistas consideran que la evolución de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán será determinante para el comportamiento del petróleo en los próximos días, tras la fuerte volatilidad registrada durante julio por el conflicto entre ambos países.