Santo Domingo.- La especialista en protocolo y etiqueta Jacqueline, conocida como La dama de la etiqueta, exhortó a los padres a aprovechar las vacaciones escolares para fortalecer en sus hijos hábitos de cortesía y convivencia que, a su juicio, contribuirán a su desarrollo personal y social durante toda la vida.
Durante una entrevista en El Despertador, la experta afirmó que la educación y los buenos modales no surgen de manera espontánea, sino que se aprenden a través del ejemplo que los niños observan en su hogar.
“Ellos aprenden con lo que ven en su hogar”, expresó al explicar que acciones tan sencillas como dar las gracias o saludar deben ser practicadas por los padres para que los menores las adopten de forma natural.
El ejemplo comienza en casa
Jacqueline señaló que muchos padres insisten en que sus hijos digan «gracias» al recibir un regalo, pero sostuvo que esa conducta difícilmente se desarrollará si el niño no observa ese comportamiento en su entorno familiar.
Por ello, recomendó evitar presionar a los menores en el momento y, en cambio, enseñarles con el ejemplo dentro del hogar para que esos hábitos se conviertan en parte de su comportamiento cotidiano.
Saludar y despedirse
Entre las principales recomendaciones, destacó la importancia de enseñar a los niños a saludar al llegar a cualquier lugar y a despedirse antes de retirarse.
Explicó que el saludo debe ir acompañado de una sonrisa, contacto visual y unos segundos de atención hacia la otra persona, ya que estos pequeños gestos favorecen una convivencia armoniosa.
Asimismo, aconsejó a los padres no saludar por sus hijos, sino motivarlos a hacerlo por sí mismos cuando visiten familiares, vecinos o ingresen a espacios públicos.
Practicar las «palabras mágicas»
La especialista también llamó a reforzar el uso cotidiano de expresiones como «por favor», «gracias» y «permiso», explicando que no basta con enseñarlas de memoria, sino que los niños deben comprender el significado y el valor de utilizarlas.
Indicó que agradecer representa una muestra de reconocimiento hacia los demás, mientras que pedir las cosas con cortesía o solicitar permiso fomenta el respeto y la buena convivencia.
Aprender a esperar
Otro de los hábitos que consideró fundamentales es enseñar a los niños a esperar su turno.
Sugirió aprovechar situaciones cotidianas, como hacer una fila para entrar al cine, comprar un helado o utilizar un servicio público, para inculcarles paciencia y respeto por el orden.
A su entender, este aprendizaje desde la infancia puede contribuir a formar adultos más respetuosos de las normas de convivencia.
Respetar las conversaciones
Jacqueline también recomendó enseñar a los menores a no interrumpir las conversaciones de los adultos y a esperar el momento adecuado para hablar.
Indicó que, si necesitan comunicar algo urgente, deben aprender a pedir permiso antes de intervenir, desarrollando así habilidades de comunicación respetuosa.
Cómo comportarse cuando son invitados
La experta dedicó parte de sus recomendaciones a la conducta que deben tener los niños cuando visitan una casa ajena.
Explicó que deben respetar las reglas del hogar que los recibe, evitar abrir la nevera o puertas sin autorización, sentarse adecuadamente y preguntar dónde pueden hacerlo si son invitados a comer.
A su juicio, estos detalles reflejan consideración hacia los demás y fortalecen la educación recibida en casa.
Enseñar a dar, no solo a recibir
Como recomendación adicional, Jacqueline invitó a los padres a enseñar a sus hijos el valor de la gratitud mediante pequeños gestos.
Sugirió que, cuando un niño asista a un cumpleaños, una reunión familiar o cualquier celebración, lleve un detalle elaborado por él mismo, como una tarjeta, un dibujo o una manualidad.
Los niños no solamente están para recibir; también deben aprender a dar», expresó, al destacar que estos gestos fortalecen valores como la gratitud y la generosidad.
Seis hábitos para formar desde la infancia
Al concluir su participación, la especialista resumió los principales hábitos que recomienda fomentar desde temprana edad:
- Saludar al llegar.
- Decir «por favor».
- Dar las gracias.
- Esperar el turno.
- Despedirse antes de irse.
- Tener detalles de gratitud con los demás.
Finalmente, reiteró que la formación en valores comienza en el hogar y que el comportamiento de los padres sigue siendo la principal herramienta para que los niños desarrollen buenos modales y una convivencia respetuosa.
