Washington.- EE. UU. tramitó la devolución de 121,750 millones de dólares, hasta el pasado 10 de julio, a las empresas afectadas por los aranceles impuestos por el Gobierno de Donald Trump, que fueron anulados en febrero por el Tribunal Supremo, confirmó este miércoles a EFE un portavoz gubernamental.
Avance del reembolso arancelario
Según el vocero de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) estadounidense, la agencia ha recibido 24,4 millones de declaraciones de importación, de las que aproximadamente 16,76 millones fueron procesadas para su potencial reembolso o devolución certificada.
El monto tramitado supone más del 70 % del total a reintegrar, estimado en unos 166.000 millones de dólares.
La CBP ha cumplido plenamente con todas las decisiones del Tribunal de Comercio Internacional y de otros tribunales relativas a los reembolsos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA)», declaró el portavoz de la oficina.
CAPE y revisión de solicitudes
Las solicitudes de devolución pueden ser presentadas por importadores o agentes de aduanas a través de un mecanismo en línea denominado CAPE, habilitado el pasado abril, y luego son revisadas de manera individual.
Un día después de la puesta en marcha del CAPE, Trump sugirió a las empresas que sería una buena decisión no buscar recuperar el dinero pagado por los aranceles anulados.
Fallo del Supremo y nueva ofensiva arancelaria
El Supremo de EE.UU. declaró ilegal en febrero el sistema arancelario que el presidente republicano impuso en abril de 2025 en virtud de la IEEPA de 1977, estableciendo diferentes gravámenes a los países, considerados recíprocos por el mandatario.
Trump criticó ampliamente la sentencia del Alto Tribunal y anunció un arancel global temporal del 10 % bajo un nuevo marco legal, que expiró a finales de julio.
Para mantener su política arancelaria, la Administración republicana anunció nuevos aranceles de entre 10 % y el 12,5 % a las importaciones procedentes de 60 economías y que, según sus investigaciones, realizan «esfuerzos insuficientes para combatir el trabajo forzoso».
