Washington.- El helicóptero presidencial Marine One, en el que viajaba el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, voló el martes a menos de una milla de un avión comercial de pasajeros en el espacio aéreo de Washington, en un incidente que volvió a poner bajo escrutinio la seguridad alrededor del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan.
El episodio ocurrió cuando la nave presidencial coincidió en las inmediaciones del aeropuerto con un vuelo de la aerolínea local Envoy, según informaron medios locales este miércoles.
La cercanía entre ambas aeronaves activó una revisión por parte de las autoridades de aviación para determinar las circunstancias del encuentro.

La FAA revisa la separación aérea
La Administración Federal de Aviación (FAA) confirmó que se produjo una reducción temporal de la separación entre las aeronaves, mientras que las autoridades analizan la coordinación del tráfico aéreo en la zona, donde confluyen vuelos comerciales, aeronaves militares y movimientos vinculados al transporte presidencial.
El incidente se produce en un área que ha sido objeto de especial atención tras otros episodios de seguridad aérea en torno al aeropuerto Ronald Reagan, ubicado cerca del centro de Washington y de espacios aéreos restringidos.
Antecedentes de seguridad en Ronald Reagan
El espacio aéreo de esta zona metropolitana ha sido motivo de preocupación en materia de seguridad desde que un helicóptero Black Hawk del Ejército se estrelló contra un vuelo de pasajeros de American Airlines el 29 de enero de 2025, causando la muerte de las 67 personas a bordo de ambas aeronaves.
El espacio aéreo que rodea al Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington es considerado uno de los más vigilados y complejos de Estados Unidos debido a su cercanía con la Casa Blanca, el Capitolio, instalaciones militares y otras áreas restringidas.
Las aeronaves que ingresan o salen de la denominada Zona de Reglas Especiales de Vuelo de Washington deben contar con autorización previa de los controladores, utilizar un transpondedor activo y cumplir procedimientos especiales de identificación.
La seguridad en esta zona quedó bajo un mayor escrutinio después del accidente ocurrido el 29 de enero de 2025, cuando un helicóptero Black Hawk del Ejército estadounidense chocó en vuelo con un avión regional operado por PSA Airlines, que se aproximaba al aeropuerto Reagan.
«Las dos aeronaves cayeron al río Potomac y murieron las 67 personas que viajaban a bordo».
Tras esa tragedia, la Administración Federal de Aviación (FAA) restringió las operaciones simultáneas de helicópteros y aviones comerciales en determinadas rutas cercanas al aeropuerto. Las medidas incluyeron la prohibición de vuelos de helicópteros en zonas próximas a las trayectorias de aterrizaje cuando ciertas pistas estuvieran en uso, con excepciones limitadas para operaciones presidenciales, policiales, médicas y militares de emergencia.
En enero de 2026, el Departamento de Transporte y la FAA avanzaron hacia la aplicación permanente de esas restricciones. Las autoridades explicaron que los cambios buscaban evitar que helicópteros y aeronaves comerciales compartieran espacios con una separación insuficiente, especialmente sobre el río Potomac y cerca de las pistas del aeropuerto Reagan.
- El nuevo incidente ocurrió el 4 de agosto de 2026, cuando el helicóptero presidencial Marine One, con el presidente Donald Trump a bordo, quedó temporalmente a una distancia menor de la establecida respecto al vuelo Envoy Air 3742, que había despegado del aeropuerto Reagan.
- La FAA investiga por qué las operaciones comerciales no fueron detenidas durante el movimiento presidencial, como establecen los protocolos adoptados después del accidente de 2025. Las aeronaves no estaban en trayectoria directa de colisión y ambas completaron sus vuelos sin daños.
