Redacción Internacional.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para el año 2050 el 52 % de la población mundial padecerá miopía, una proyección que especialistas consideran una de las principales amenazas para la salud visual en las próximas décadas.
El oftalmólogo Gerardo Valvecchia calificó este escenario como una «verdadera pandemia», al explicar que los cambios en el estilo de vida, especialmente la menor exposición a la luz solar y el aumento del tiempo en espacios cerrados, están favoreciendo el incremento de este trastorno visual.
La falta de sol influye en el desarrollo de la miopía
Durante una entrevista con Infobae en Vivo, Valvecchia señaló que investigaciones recientes identificaron genes capaces de frenar el avance de la miopía, pero que estos necesitan activarse mediante la exposición a la luz ultravioleta.

«Lo que menos tenemos últimamente es contacto con la luz del sol», afirmó el especialista, quien explicó que los niños pasan cada vez más tiempo en interiores y protegidos por vidrios o lentes que bloquean parte de la radiación ultravioleta.
Aunque reconoció que el uso de pantallas influye en el problema, sostuvo que no es el único factor.
«Si al uso de pantallas le agregás actividad deportiva dos veces por semana, bajo el sol, es muy difícil que desarrollen grandes miopías», indicó.
La importancia de detectar el problema a tiempo

El médico recordó que la miopía es un defecto de refracción que permite ver bien de cerca, pero dificulta la visión a larga distancia, debido a que los rayos de luz no enfocan correctamente sobre la retina.
Por ello, insistió en la necesidad de realizar controles oftalmológicos desde la infancia.
«Es casi obligatorio llevar a los chicos al control oftalmológico», afirmó, al destacar que el diagnóstico temprano permite iniciar tratamientos que ayudan a frenar la progresión de la enfermedad.
Existen tratamientos para ralentizar su avance
Valvecchia explicó que actualmente existen alternativas con respaldo científico para controlar la miopía; entre ellas, gotas oftálmicas, lentes especiales y algunos procedimientos quirúrgicos.
En cambio, señaló que los llamados ejercicios visuales no han demostrado eficacia para detener el avance del trastorno.

También subrayó la importancia de que los niños utilicen sus anteojos cuando los necesitan.
«Ver borroso hace que el cerebro le indique al ojo que siga creciendo, lo que favorece el aumento de la miopía», explicó.
Cataratas: una causa de ceguera reversible
Durante la entrevista, el especialista también habló sobre su trabajo con la Fundación Elena Barraquer, dedicada a combatir la ceguera por cataratas en distintos países.
Según explicó, más de 20 millones de personas en el mundo padecen ceguera por cataratas, una condición que puede corregirse mediante una cirugía de entre 10 y 15 minutos.
Valvecchia destacó que este tipo de ceguera es reversible y señaló que desde 2017 participa en misiones médicas en África y Latinoamérica para devolver la visión a pacientes con escasos recursos.
Finalmente, resaltó la importancia del congreso internacional Faco Extrema, que se celebra en Buenos Aires y reúne a miles de especialistas de distintos países para presentar los últimos avances en cirugía oftalmológica.
