Al menos dos personas murieron y otras 13 resultaron heridas este jueves al explotar una bomba en el interior de un microbús en la localidad de Jaramana, a las afueras de Damasco, informaron la televisión estatal siria Al Ijbariya y la agencia de noticias oficial SANA.
Según fuentes de la Defensa Civil siria citadas por Al Ijbariya, al menos dos personas han muerto al explotar una bomba dentro de un microbús en Jaramana, mientras que la dirección de Ambulancias y Servicios de Emergencia del Ministerio de Salud sirio dijo a SANA que se han contabilizado 13 heridos de distinta gravedad.

Respuesta de emergencia en Jaramana
Asimismo, indicó que los servicios de emergencia de la zona «se encuentran en estado de alerta máxima» y que los equipos médicos se han desplazado hasta el lugar de la explosión para brindar una respuesta rápida y trasladar inmediatamente a los heridos a los hospitales más cercanos.
Las autoridades sirias no han revelado todavía si se trata de un atentado, mientras que ningún grupo ha reivindicado ninguna acción hasta el momento.
Antecedentes recientes de explosiones en Siria
A principios de julio, durante la visita del presidente de Francia, Emmanuel Macron, una persona murió y otras 36 resultaron heridas en dos explosiones ocurridas en el centro de Damasco, unos incidentes que, según el Ministerio de Interior sirio, fueron perpetrados por individuos vinculados al grupo terrorista Estado Islámico (EI).
- Tres sospechosos fueron detenidos en medio de la campaña lanzada por las nuevas autoridades sirias contra las células de EI tras la caída del presidente Bachar al Asad en diciembre de 2024.
- Interior sirio informó en agosto de que había detenido a 235 presuntos miembros del grupo y frustrado siete operaciones planificadas durante un periodo de tres meses, en una ofensiva que permitió desmantelar células en las provincias de Hama, Alepo, Deir al Zur, Homs y Damasco.
Ese atentado se produjo en la capital siria una semana después de una explosión junto al Palacio de Justicia, que dejó 10 muertos.
Las fuerzas de seguridad acordonaron la zona de la explosión mientras especialistas en explosivos y equipos de investigación iniciaron las labores de inspección para determinar el origen del artefacto y las circunstancias del incidente.
El ataque vuelve a poner de manifiesto los desafíos que enfrentan las autoridades sirias en materia de seguridad, pese a las operaciones emprendidas en los últimos meses contra presuntas células extremistas y al refuerzo de la vigilancia en la capital y sus alrededores.
El suceso ha generado preocupación entre los habitantes de Jaramana, una de las localidades más pobladas del cinturón de Damasco, donde en los últimos años se ha registrado un aumento de las medidas de seguridad ante el riesgo de nuevos episodios de violencia.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades instaron a la población a evitar la zona afectada para facilitar las labores de rescate, recolección de pruebas y restablecimiento del tránsito.
Hasta el momento, las autoridades no han precisado la potencia del artefacto explosivo ni la identidad de las víctimas, mientras continúan las diligencias para esclarecer lo ocurrido.
El incidente se suma a una serie de episodios de violencia registrados en Siria durante los últimos meses, en un contexto en el que las fuerzas de seguridad mantienen operaciones para contener la actividad de grupos armados y reforzar el control en las principales ciudades del país.
