Santo Domingo Oeste. A pocas semanas del inicio del año escolar, padres y residentes de Hato Nuevo, en Manoguayabo, denunciaron que el acceso principal de la escuela primaria María Amada Ramírez Díaz permanece en condiciones de deterioro, situación que, aseguran, pone en riesgo a los más de 900 estudiantes que acuden al centro educativo.
Los comunitarios afirman que el problema lleva varios años sin una solución definitiva y que, pese a las intervenciones realizadas en el lugar, la obra continúa inconclusa.
Lluvias agravan el acceso escolar
Según explicaron, cuando se registran lluvias, el terreno se convierte en un lodazal, dificultando el paso de estudiantes, profesores y padres. Ante esta situación, muchos alumnos deben utilizar la vía principal para entrar o salir del plantel, exponiéndose al tránsito de vehículos.
Johanna Vidal, miembro de la comunidad educativa, señaló que los estudiantes deben utilizar espacios destinados al tránsito vehicular debido a las condiciones del acceso.
Los residentes también cuestionaron que las autoridades hayan intervenido el lugar en varias ocasiones, sin completar los trabajos necesarios para garantizar una entrada adecuada a la escuela.
José Luis Marchena, comunitario de Hato Nuevo, advirtió que durante los períodos de lluvia el camino se vuelve prácticamente intransitable, lo que complica aún más el acceso al centro.
Mientras que Evelina de los Santos, integrante de la comunidad educativa, afirmó que llevan varios años reclamando la reparación de la vía y pidió que el problema sea atendido antes del regreso de los estudiantes.
Reclamo por cancha y espacio comunitario
Los comunitarios denunciaron, además, el deterioro de los espacios deportivos del sector. Aseguran que hace aproximadamente tres años fue destruida la cancha comunitaria y que el terreno donde anteriormente practicaban deportes niños y jóvenes actualmente es utilizado como taller de pintura de vehículos.
Los padres y residentes de Hato Nuevo pidieron a las autoridades intervenir tanto el acceso de la escuela como el espacio deportivo, al considerar que ambas situaciones afectan directamente a la comunidad.
Con el inicio del año escolar cada vez más cerca, los moradores esperan que los trabajos sean realizados antes del regreso de los estudiantes y que estos puedan llegar al centro educativo sin tener que atravesar terrenos fangosos ni exponerse al tránsito de la avenida principal.