Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estaría dispuesto a dar por terminado el conflicto con Irán sin alcanzar un nuevo acuerdo nuclear formal, mientras su administración concentra sus esfuerzos en lograr la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses citados por The Wall Street Journal, Trump llevaba varias semanas preparando un anuncio de victoria en caso de que Teherán permitiera nuevamente el libre tránsito por el estratégico estrecho.
Las fuentes señalaron que el mandatario incluso habría comunicado en privado a sus principales asesores que contempla retirarse del conflicto sin conseguir un acuerdo nuclear, siempre que se cumpla el objetivo de reabrir la vía marítima.
Ormuz, prioridad de la Casa Blanca
Sin embargo, las negociaciones se han complicado después de que Irán planteara nuevas condiciones para permitir el restablecimiento del tráfico comercial.
Entre las exigencias de Teherán figuran pagos por miles de millones de dólares por parte de Estados Unidos, la retirada de tropas estadounidenses de la región, el levantamiento de sanciones, el fin del bloqueo naval y compensaciones por los daños ocasionados durante el conflicto.
El estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales puntos de presión de Irán. El país ha demostrado su capacidad para interrumpir el tránsito marítimo mediante ataques con misiles y drones, lo que representa una amenaza directa para el comercio internacional y los mercados energéticos.
Gregory Brew, analista de Eurasia Group, consideró que Teherán interpreta que Trump busca poner fin al conflicto y que su principal objetivo actualmente es garantizar la reapertura del estrecho.
Los iraníes creen firmemente que Trump quiere retirarse y está centrado en la apertura del estrecho”, afirmó Brew, según el diario estadounidense.
Presión iraní sobre el comercio petrolero
La situación también ha provocado movimientos en el mercado energético, debido al papel estratégico que desempeña el estrecho en el transporte mundial de petróleo.
La posibilidad de cerrar el conflicto sin un nuevo pacto nuclear tomó fuerza después de que Trump compartiera el viernes en sus redes sociales un artículo cuyo titular afirmaba que había ganado la guerra contra Irán.
El mensaje fue interpretado como una señal de que el presidente estadounidense podría considerar alcanzados sus principales objetivos militares, incluso si las negociaciones nucleares no llegan a un acuerdo definitivo.
Giro en la estrategia de Washington
Desde abril, Washington ha mantenido como una de sus principales exigencias que Irán no pueda desarrollar un arma nuclear. Trump había intentado incorporar esa cuestión a una negociación más amplia, pero las dificultades para alcanzar un entendimiento han llevado a su administración a concentrarse cada vez más en la reapertura del estrecho de Ormuz.
Funcionarios estadounidenses citados por The Wall Street Journal también señalaron que Trump considera poco probable que Irán pueda reconstruir su programa nuclear durante su actual mandato, después de que las fuerzas estadounidenses destruyeran tres instalaciones nucleares consideradas estratégicas.
El eventual cierre del conflicto sin un nuevo acuerdo nuclear supondría un cambio en la estrategia inicial de Washington y dejaría la reapertura del estrecho de Ormuz como uno de los principales resultados que la Casa Blanca buscaría presentar como parte de una salida negociada.
