San Salvador.- Alrededor de 150,000 niños y adolescentes, hijos de salvadoreños beneficiados por el Estatus de Protección Temporal (TPS) en EE. UU., se verán afectados en caso de que este se cancele, ya que la posible deportación de sus padres representaría una separación familiar, advirtió este martes a EFE la experta salvadoreña en migración y derechos humanos, Celia Medrano.
Se trata, explicó Medrano, de «niñas, niños y adolescentes, hijos de estas personas, que en su mayoría nacieron en Estados Unidos, por lo que, por derecho, son estadounidenses».
Vencimiento del TPS y riesgo de deportación
Más de 170.000 inmigrantes salvadoreños se mantienen en suspenso en una carrera contrarreloj para evitar su deportación, cuando falta menos de un mes para que se venza el TPS para El Salvador, un beneficio que ha estado en la mira del Gobierno del presidente Donald Trump desde su primer mandato.
El TPS para los salvadoreños vence el próximo 9 de septiembre, y su terminación dejaría a los beneficiados sin permiso de trabajo y expuestos a la deportación.
Según la experta en migración, el salvadoreño beneficiario de TPS «tiene más de 20 años de vivir en Estados Unidos en condición regular migratoria, dominan o manejan bien el idioma inglés, cuentan con empleo e ingresos anuales entre 40.000 a 50.000 dólares, pagan impuestos, han gozado de seguridad médica, cuentan con casa propia o pagan hipoteca, se movilizan en vehículo propio, su núcleo familiar primario vive con ellos y han asimilado reglas básicas de institucionalidad democrática».
Es decir, señaló: «cuentan con arraigo en Estados Unidos y niveles de vida altos en comparación con El Salvador, por lo que su inserción social y económica en El Salvador podría ser muy difícil, de volver a este país».
Regresarían a un país que presenta condiciones socioeconómicas y ambientales iguales o peores que las condiciones de pobreza y exclusión que les obligaron a irse», indicó.
Prepara condiciones
Para casi la mitad de ‘tepesianos’, como se conoce a los beneficiados del TPS, «otras opciones de regularización migratoria no son factibles, puesto que pesan sobre sus hombros órdenes migratorias de deportación que quedaron suspendidas al momento que se acogieron al TPS y, de ser cancelado (el estatus), estas órdenes de deportación se reactivarán», de acuerdo con Medrano.
En el caso de El Salvador, un país con el que el presidente estadounidense, Donald Trump, actualmente mantiene buenas relaciones, se cree que el Ejecutivo solo dejará expirar la protección para unos 170.000 inmigrantes, de acuerdo con datos del The National Immigration Forum.
Para la experta en migración y derechos humanos, conviene que El Salvador «prepare condiciones ante el retorno forzado», ya que «estos salvadoreños encontrarán un país muy distinto al que se promueve en el exterior, con un aumento de la pobreza, altos niveles de desempleo y más del 60 % de la población económicamente activa en el sector de la informalidad».
Se enfrentarían, también, a serias restricciones al espacio cívico, donde 6 de cada 10 salvadoreños prefieren abstenerse de expresar su opinión públicamente por temor a sufrir represalias», alertó.
