El síndrome del circo. Si hay que ponerle nombre al 16 de agosto, ninguno le queda mejor. Cada año es la misma función: el país entero en las gradas del coliseo, esperando ver rodar una cabeza y correr la sangre. “Remenear la mata”, la metáfora nacional de siempre, se repite religiosamente. ¿Pero qué reforma real hemos conseguido destituyendo ministros en agosto?
¿O solo cambiamos de payaso sin cambiar de circo?

Suscribete al newsletter de Noticias SIN

Temas

16 de agostocambios de gabinetedestitución de ministrosgobiernoreforma política