Santo Domingo.- Orestíada Teatro presenta Mansión Herminia, una puesta en escena que se adentra en la vida nocturna dominicana para explorar, desde la ficción, un universo marcado por el poder, el deseo, la política y la supervivencia.

Escrita por César Sánchez Veras y dirigida por Orestes Amador, la obra llega a la Sala Ravelo del Teatro Nacional con una propuesta estética cabaretera que combina música, danza y una teatralidad oscura y exuberante los días 4, 5, 6, 11, 12 y 13 de septiembre.

Hay nombres que dejan de pertenecer a una persona para instalarse en el imaginario de un país. En República Dominicana, decir Herminia es evocar una ciudad nocturna de boleros, rumores, habitaciones cerradas y pactos silenciosos, habitada por personajes que aprendieron a sobrevivir en los márgenes de la moral pública.

Mansión Herminia parte de la figura asociada al Rincón Boricua, uno de los clubes nocturnos más conocidos de Santo Domingo, para construir una ficción sobre el poder, el deseo y la supervivencia.

La historia sigue a una joven que deja un campo de Nagua y llega a la capital, donde comienza a abrirse paso en la vida nocturna hasta convertirse en dueña de su destino. El relato transcurre durante los doce años de Joaquín Balaguer, en una sociedad atravesada por la desigualdad, el machismo y las tensiones políticas.

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En ese mundo no había solamente prostitución. Había poder, había política y había supervivencia”, explica su director Orestes Amador. Desde esa mirada, la pieza busca presentar a los personajes desde sus contradicciones, sin caricaturas ni juicios morales.

El montaje integra los lenguajes que han marcado la trayectoria de Amador: actuación, danza y música. Composiciones originales conviven con el bolero tradicional, mientras cada movimiento responde a una intención coreográfica. “El divertimento no es una carcajada vacía, sino una carcajada que invita a pensar”, afirma Amador.

Tres generaciones y nueve intérpretes convergen en Mansión Herminia: Lissette Jiménez, Gabo Alcántara, Michelle Cruz, Emilio Fernández, Génesis González, Alexis Luciano, Erika Martínez, Leah Mendoza y Evan Davidi. Varios de ellos son egresados de la Escuela Nacional de Arte Dramático de Bellas Artes.

Como parte de la propuesta, Erika Martínez, Michelle Cruz y Génesis González asumirán el personaje protagónico en distintas funciones, aportando lecturas diferentes de una misma mujer. Lissette Jiménez, actriz y cantante, tendrá además una presencia clave en la estructura musical y narrativa del espectáculo.

La producción está dedicada a la memoria del actor Stuart Ortiz. “Fue como perder a un hijo. Todavía siento mucho su ausencia”, confiesa Amador. Gabo Alcántara asumió el personaje que Ortiz había construido y lo interpreta como homenaje a su amigo. Una de las funciones será una gala en su honor.

Para Amador, volver a la Sala Ravelo al frente de esta producción tiene un significado especial. El Teatro Nacional fue uno de los primeros espacios que lo recibió a su regreso al país y el lugar donde el público comenzó a conocer su trabajo. “Es maravilloso que este escenario vuelva a servirme para expresar un trabajo tan personal como este”, señala.

Quiero que el público baile, se ría y llore cuando la historia lo provoque, pero, sobre todo, que reflexione y no sea tan despiadado al juzgar al otro”, resume. “También quiero demostrar que de lo oscuro y de aquello que muchas veces se considera censurable puede surgir un gran poema escénico”.

Más allá del brillo, la música y la sensualidad del cabaret, Mansión Herminia propone una mirada humana sobre quienes intentan abrirse camino en contextos marcados por la desigualdad, el poder y el juicio social.

La obra se presentará los días 4, 5, 6, 11, 12 y 13 de septiembre en la Sala Ravelo del Teatro Nacional. Está dirigida a público adulto y las boletas están disponibles en boleteria.com.do.

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