Lisboa.- «Una experiencia bonita», «surreal» y «gracioso» fueron algunas de las expresiones que usaron aquellos que acudieron este miércoles a las orillas del río Tajo en Lisboa para observar el eclipse solar, una experiencia que muchos intentaron inmortalizar con sus teléfonos móviles.
Lisboa siguió un eclipse parcial del 94 %
Pese a que en la capital el astro rey se tapó de forma parcial y no total, con una ocultación de cerca del 94 %, muchos optaron por quedarse en la ciudad, bien porque estaban de turismo, porque no querían trasladarse a otras regiones o porque trabajaban.

Entre esos últimos estaba Catarina Simões, que explicó en declaraciones a EFE que optó por ver este fenómeno astronómico desde la turística Praça do Comércio, junto al río y en el turístico barrio de la Baixa, porque se encuentra cerca de su lugar de trabajo.
Junto a su pareja, la joven aclaró que eligieron acercarse al paseo costero por ser una zona amplia y en la que cabían muchas personas, lo que les facilitaría ver el eclipse.
Sus previsiones se confirmaron al llegar, ya que, pese a la abundante concurrencia, los presentes no llegaban a ocupar siquiera la mitad de la plaza.

No había visto nunca uno (un eclipse). No sabía que mis gafas harían el efecto que hacen, pero, incluso así, me quedé maravillada, porque todo era muy nítido. Es una experiencia bonita», aseguró.
Ambos afirmaron que otros compañeros también fueron a espacios abiertos, como playas y miradores, para ver este fenómeno, pero opinaron que no se avisó a la población con suficiente antelación para conseguir gafas homologadas.
En su caso, las consiguieron a través de una tienda online hace dos días, lo que consideran «una suerte».
A pocos metros de distancia estaba Constança Caixinha, una lisboeta que también acudió con su pareja a la plaza por el mismo motivo.
Esta era una oportunidad única para verlo, me ha gustado», aseveró a EFE.
En su caso, logró las gafas homologadas porque venían incluidas en un periódico hace unos días.
Añadió que su madre, que está «más al norte», no logró unas gafas homologadas y que decidió ver el fenómeno a través de una máscara de soldadura.
El eclipse, que en Portugal se inició a partir de las 18.30, hora local (17.30, hora GMT), y que duró cerca de dos horas, fue seguido con tranquilidad por los presentes en la Baixa lisboeta, que vieron amenizada su tarde incluso por varios artistas callejeros que se encontraban por la zona.

No faltaron los espectadores que decidieron utilizar sus móviles para sacar fotos y vídeos de este fenómeno astronómico, fácilmente visible en un cielo sin nubes, e incluso algunos aprovecharon para hacer videollamadas a conocidos para mostrarles el espectáculo.
Entre los curiosos que se acercaron a la plaza para ver el eclipse también había turistas, entre ellos la española Begoña Mosquera, que pasa unos días de vacaciones en Lisboa junto a sus hijos.
Hoy hicimos una excursión guiada con un guía por Lisboa y nos aconsejó esta zona para verlo», explicó.
Portugal volcó la atención en el norte
Portugal ha sido uno de los pocos países que ha podido disfrutar del eclipse, un acontecimiento que ha movilizado a miles de personas para salir a la calle y verlo.
Sin embargo, ha sido en el norte donde se ha concentrado un especial interés, ya que ahí se encuentra el Parque Natural de Montesinho, en el distrito de Bragança (colindante con la región española de Castilla y León), el único punto en Portugal desde donde se ha podido ver el fenómeno con el Sol oculto al 100 %.

En el resto del país, el eclipse ha sido parcial, con una ocultación del astro rey de entre el 92 % y el 99 % en territorio peninsular y próximo al 75 % en los archipiélagos de Azores y Madeira.
El último eclipse total que se pudo observar en Portugal peninsular se remonta a 1912.
