El gobierno colombiano enfrenta dificultades para coordinar la recepción de ayuda humanitaria tras el terremoto de 7,4 grados registrado el pasado lunes, que ha dejado cientos de muertos y miles de heridos.
Al asumir el cargo apenas tres días antes del desastre, el presidente ultraderechista Abelardo de la Espriella no había designado todavía al director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, situación que habría complicado la coordinación de las labores de emergencia.
Mientras varios países han manifestado su disposición de enviar personal especializado y asistencia humanitaria, Colombia no habría respondido inicialmente a algunas de estas ofertas. Posteriormente, el Gobierno condicionó la recepción de ayuda a determinados países considerados aliados.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, informó que Colombia había solicitado ayuda humanitaria, principalmente en forma de insumos para atender a las familias afectadas.
Este miércoles también fue anunciado David Tamayo como nuevo director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. El funcionario advirtió sobre la necesidad de relevar a los equipos de búsqueda y rescate ante el posible agotamiento de los recursos humanos nacionales.
Mientras continúan las labores de emergencia, República Dominicana también habilitó un centro de acopio para recolectar ayuda destinada a los damnificados. El punto está ubicado en la Base Naval 27 de Febrero, antigua Marina de Guerra, donde hasta este miércoles se había recibido poco flujo de donaciones.
