SANTO DOMINGO.- El director de la Unidad de Quemados Pearl F. Ort, Eddy Bruno, advirtió sobre la marcada diferencia en la mortalidad de pacientes pediátricos quemados entre Santo Domingo y la región Este, frente a Santiago y el Cibao, situación que atribuyó, entre otros factores, a la falta de una unidad especializada y de recursos adecuados para atender estos casos.

Bruno afirmó que las estadísticas que manejan reflejan una mortalidad de alrededor de 43 % entre los niños quemados procedentes de la capital y la región Este, mientras que en Santiago y el Cibao, donde funciona una unidad de quemados, la cifra ronda el 3 %.

Nuestros infantes de la región Este y la capital tenemos un 43 % de mortalidad, a diferencia de Santiago y el Cibao, que tienen una unidad de quemados con un resultado de un 3 % de mortalidad”, explicó Bruno durante una entrevista.

El especialista aclaró que la diferencia no responde necesariamente a una falta de capacidad de los médicos que atienden a los pacientes en Santo Domingo, sino a las condiciones y recursos disponibles.

Al referirse al hospital infantil Robert Reid Cabral, sostuvo que el centro cuenta con profesionales que pueden manejar estos casos, pero carece de una unidad de quemados propiamente establecida y de los recursos necesarios.

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El problema no es que en el Robert Reid no sepan manejarlo, es que no tienen los recursos ni tienen una unidad per se”, señaló.

Bruno indicó que actualmente los pacientes quemados en ese centro son atendidos en un espacio donde permanecen unos junto a otros, una situación que, según explicó, favorece las infecciones cruzadas.

En el Robert Reid lo que tenemos es un galpón, donde todos los pacientes están incluso al lado, y eso invita a lo que son las infecciones cruzadas. Necesitamos más personal, necesitamos preparar personal”, manifestó.

Pide terminar unidad de quemados del Robert Reid

El especialista aprovechó la entrevista para solicitar al director del Servicio Nacional de Salud (SNS), Julio Landrón, que se retome y concluya la unidad de quemados proyectada para el hospital Robert Reid Cabral.

Según relató, la construcción de esa unidad comenzó durante la época en que Margarita Cedeño era primera dama, pero todavía no ha sido concluida.

Se empezó una unidad de quemados ahí. Y no sé qué ha pasado, que no se ha terminado”, expresó Bruno.

El médico consideró indispensable completar esa infraestructura debido a la elevada mortalidad que registran los niños quemados provenientes de Santo Domingo y de provincias de la región Este.

Propone unidades regionales en San Pedro, Azua y Santiago

Bruno reveló, además, que fue presentado al Servicio Nacional de Salud un proyecto para establecer unidades regionales de quemados en San Pedro de Macorís, Azua y Santiago.

Explicó que uno de los principales problemas que enfrentan es que muchos pacientes procedentes del interior llegan a Santo Domingo después de varias horas, cuando su condición ya se ha complicado.

Las primeras 72 horas y las primeras seis horas son vitales en el paciente quemado”, sostuvo.

Según Bruno, si un paciente no recibe un manejo adecuado durante esas primeras horas, particularmente la hidratación requerida, puede llegar a la unidad especializada en condiciones mucho más delicadas.

RD tendría alta incidencia de quemaduras eléctricas

Otro de los datos destacados por Bruno fue la cantidad de pacientes que llegan a la unidad con quemaduras eléctricas.

El especialista explicó que las quemaduras por flama ocupan el primer lugar entre los casos atendidos, mientras que las eléctricas se encuentran en segundo lugar, una situación que, según afirmó, diferencia a República Dominicana de otros países, donde generalmente las quemaduras por líquidos calientes ocupan esa posición.

Hasta donde hemos leído y hasta donde hemos visto en los congresos y la literatura que tenemos, somos el país número uno en quemaduras eléctricas del mundo”, declaró Bruno.

El médico aseguró que alrededor del 95 % de esos pacientes sufren las lesiones como consecuencia de conexiones ilegales o hurto de energía eléctrica.

Bruno también relacionó una parte de esos accidentes con el sector construcción, donde aseguró que trabajadores realizan labores cerca de cables de alta tensión sin las protecciones ni supervisión requeridas.

Explicó que levantar una varilla cerca de líneas eléctricas puede provocar un arco eléctrico o contacto directo con el cableado, causando lesiones de gravedad.

Asimismo, cuestionó la falta de supervisión en algunas construcciones y afirmó que, en ocasiones, los materiales utilizados en las instalaciones eléctricas no se corresponden con los contemplados originalmente en los planos.

GLP, principal detonante de quemaduras por flama

El especialista señaló que el gas licuado de petróleo (GLP) constituye uno de los principales detonantes de las quemaduras por flama atendidas en la unidad.

Indicó que alrededor del 30 % al 35 % de los casos que reciben están relacionados con quemaduras por flama, cuyo detonante es el GLP.

Bruno llamó la atención sobre prácticas de riesgo en las estaciones de expendio de gas, incluyendo el uso de teléfonos celulares, fumar en áreas de suministro y llenar los cilindros por encima de su capacidad adecuada.

Advirtió que llenar completamente un cilindro puede impedir que el gas tenga suficiente espacio para expandirse cuando aumenta la temperatura, elevando el riesgo de daños en la válvula, fugas y posteriores accidentes.

Tratamiento puede superar el medio millón de pesos

Bruno explicó, además, que la atención de un paciente con quemaduras graves representa un elevado costo para el sistema sanitario.

De acuerdo con un estudio realizado años atrás por la unidad, el costo de una cama para un paciente quemado era de aproximadamente RD$46,600 diarios, con una estancia promedio de unos 14 días.

Según el especialista, un paciente con alrededor de un 37 % de su superficie corporal quemada puede representar un costo de más de medio millón de pesos durante ese período de hospitalización.

Quemarse después de los 50 años eleva riesgo de muerte

El director de la unidad también advirtió sobre el impacto que tiene la edad en las posibilidades de recuperación de una persona que sufre quemaduras graves.

Bruno sostuvo que una persona mayor de 50 años que presenta una quemadura significativa puede enfrentar un riesgo de mortalidad de alrededor del 50 %.

Quemarse con más de 50 años: usted tiene el 50 % de sucumbir”, afirmó.

Explicó que, con el paso de los años, órganos como los pulmones, el hígado y los riñones pueden tener menor capacidad para responder a las exigencias que genera una quemadura severa.

“La mejor medicina es que el paciente no se queme”

Bruno insistió durante la entrevista en la necesidad de fortalecer las campañas de prevención de quemaduras, principalmente desde las escuelas.

La mejor medicina para el paciente quemado es que no se queme”, expresó al considerar que República Dominicana carece de suficientes campañas educativas sobre cómo actuar ante un incendio.

Explicó que si la ropa de una persona se incendia, no debe salir corriendo, debido a que el movimiento favorece una mayor entrada de oxígeno y puede intensificar las llamas.

En ese caso, recomendó tirarse al piso y rodar para intentar sofocar el fuego.

Qué hacer inmediatamente después de una quemadura

El especialista también explicó cuáles deben ser las primeras acciones ante una quemadura.

Indicó que colocar la zona afectada debajo de agua corriente puede ayudar a disminuir la temperatura y generar alivio antes de acudir a un centro médico.

Posteriormente, recomendó cubrir la lesión con un paño limpio y buscar asistencia médica.

Bruno pidió evitar remedios caseros, como colocar salsa de tomate o papa molida sobre la quemadura, debido a que pueden contaminar la lesión y, posteriormente, complicar el tratamiento del paciente.

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