Santo Domingo.- La propuesta para que los médicos indiquen medicamentos por su nombre genérico continúa sin concretarse en República Dominicana, pese a que durante los últimos años la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril) ha planteado la medida como una alternativa para reducir el gasto de bolsillo de las familias.
El proyecto busca que, dentro del Sistema Dominicano de Seguridad Social, los medicamentos sean prescritos únicamente por su Denominación Común Internacional (DCI), pero representantes de sectores médicos y farmacéuticos plantean reparos relacionados con el criterio profesional, la disponibilidad de productos y las garantías de calidad.
- Sisalril plantea que los fármacos sean recetados por su nombre genérico para reducir gastos.
- Médicos y farmacéuticos advierten que antes deben garantizarse calidad, disponibilidad y controles más fuertes.
Los medicamentos genéricos son fármacos elaborados para ofrecer el mismo principio activo, dosis y seguridad que un producto de marca ya existente. Entre sus principales ventajas figura un precio más accesible, lo que puede representar un alivio para los pacientes que deben costear tratamientos de manera frecuente.

En países de la región como Costa Rica, El Salvador, Panamá, México, Colombia y Ecuador existen disposiciones para incluir en las recetas la denominación genérica del medicamento y, dependiendo de la legislación de cada nación, también el nombre comercial.
Una propuesta discutida desde hace años
En 2022, el entonces superintendente de Salud y Riesgos Laborales, Jesús Feris Iglesias, informó que la institución estudiaba una modificación para exigir que los medicamentos fueran indicados por su nombre genérico y no únicamente por el comercial.
“De esa manera pueden dispensar cualquier medicamento similar con el nombre genérico, no necesariamente con el nombre comercial”, explicó Feris Iglesias.
Más de dos años después, su sucesor, Miguel Ceara Hatton, también favoreció el uso de medicamentos genéricos al considerar que la medida permitiría a las familias ahorrar en sus gastos de salud. Ceara Hatton sostuvo que, según cifras correspondientes a 2022, cada hogar gastaba unos RD$4,208 en salud, para un gasto nacional estimado en alrededor de RD$181 mil millones.
La propuesta de modificación del Decreto 665-12 establece que los medicamentos cubiertos dentro del Sistema Dominicano de Seguridad Social “deberán ser prescritos única y exclusivamente por su Denominación Común Internacional (DCI)”.
Ese punto concentra parte de las diferencias. Algunos representantes del sector consideran que debería permitirse que en la receta aparezcan tanto el nombre genérico como el comercial, de manera que el paciente pueda disponer de alternativas.
El presidente del Consejo Nacional de Sociedades Médicas Especializadas y tercer vicepresidente del Colegio Médico Dominicano, José Miguel Encarnación, explicó que el gremio todavía no tiene una posición definitiva debido a que la propuesta no ha sido recibida oficialmente.
“El Colegio Médico todavía no tiene una opinión completa porque la propuesta no ha llegado de manera oficial”, señaló Encarnación. Agregó que los comentarios conocidos hasta ahora generan preocupación porque, a su entender, podrían afectar el libre ejercicio de la medicina y el criterio del médico al momento de elegir un tratamiento.
Calidad y disponibilidad, entre las principales preocupaciones
La expresidenta de la Asociación Farmacéutica Dominicana, Karen Tamariz, sostuvo que no se opone a la prescripción por principio activo, pero entiende que todavía faltan condiciones para aplicar de manera automática un cambio de medicamentos de marca a genéricos.
“No es que no se haga, es que no es el momento para hacerlo todavía”, expresó Tamariz. Entre sus argumentos señaló que no todos los medicamentos disponibles bajo marcas comerciales cuentan actualmente con una alternativa genérica en las farmacias, particularmente en tratamientos para enfermedades raras o cáncer.
También planteó la necesidad de fortalecer la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (Digemaps), dotarla de personal técnico y recursos suficientes y garantizar que los medicamentos cumplan con los estándares requeridos antes de avanzar con la medida.
“Se ha avanzado, pero falta mucho”, indicó Tamariz al referirse a los controles regulatorios necesarios.
El costo de los medicamentos en la vida diaria
La dificultad para costear tratamientos se refleja en casos como el de Santos Joaquín Vizcaíno y María Féliz, una pareja que sufrió un accidente de tránsito en diciembre de 2024 y que, desde entonces, ha tenido que asumir gastos constantes en medicamentos y terapias.
Vizcaíno explicó que parte de los medicamentos que le indican no los encuentra en las boticas populares y debe adquirirlos en farmacias privadas.
“Si me lo indican y yo lo encuentro en la botica, es un beneficio para mí”, expresó. Relató que en una ocasión tuvo que pagar más de RD$9,000 por inyecciones, pastillas y un suplemento, dinero que, de conseguir productos más baratos, podría destinar a otras necesidades.
María Féliz también describió el impacto económico del tratamiento.
“Son muchos los medicamentos, esos dolores que lo aguantan esas inyecciones y todos esos tratamientos son caros”, manifestó.
Por su parte, Promese/Cal sostiene que los medicamentos adquiridos por la institución pasan por procesos de inspección, evaluación y ensayos analíticos antes de ser distribuidos. Su encargada de Vigilancia y Control de Calidad, Leocadia Moronta, indicó que los productos son sometidos a controles conforme a las normas establecidas.
De acuerdo con el documento, las Farmacias del Pueblo disponen de más de 900 medicamentos e insumos, entre ellos productos de alta demanda como omeprazol, diclofenaco, acetaminofén, amoxicilina e insulinas.
La propuesta de la Sisalril fue remitida al ministro de Trabajo, Eddy Olivares, el 24 de febrero. No obstante, la institución ha señalado que por el momento se reserva los detalles debido a que el proyecto todavía se encuentra en construcción junto a otros actores del sistema.
