Los Ángeles (EE. UU.). – Un incendio forestal fuera de control, conocido como el ‘Hawk Fire’, ha arrasado más de 15,000 acres (6.070 hectáreas) en el estado de Nevada y mantiene bajo alerta de evacuación a cerca de 90,000 personas, informaron las autoridades este lunes.
El incendio, que, según las autoridades, fue provocado por actividad humana, se originó el pasado sábado en el condado de Washoe, cerca de la ciudad de Reno, y, hasta el reporte más reciente, permanecía sin ningún grado de contención, con un comportamiento de fuego calificado como «extremo», según el reporte de la Oficina de Administración de Tierras (BLM) de Nevada.
Unos 720 trabajadores, entre bomberos y personal de emergencia, se encuentran sobre el terreno para controlar el fuego.
Hasta el momento, 42,000 personas han sido evacuadas de forma obligatoria y otras 45,000 permanecen en alerta de evacuación.
El condado de Washoe sigue en estado de emergencia desde que el pasado sábado el gobernador de Nevada, Joe Lombardo, advirtiera de que las llamas se propagaban con rapidez y amenazaban viviendas.
«Esta es una situación activa y en constante evolución, e insto a todos los residentes de las zonas afectadas a que permanezcan alerta y sigan las indicaciones de las autoridades locales», dijo.
Las condiciones meteorológicas adversas de esta semana podrían empeorar el incendio, que se avivó durante el fin de semana por fuertes vientos, baja humedad y vegetación seca.
Seis personas resultaron heridas, entre ellas tres civiles y tres socorristas, informó Shane Akerson, del Distrito de Protección contra Incendios de Truckee Meadows, de acuerdo con CNN.
A primera hora del lunes, unos 10,000 clientes de servicios públicos se encontraban sin electricidad en el condado de Washoe, de acuerdo con PowerOutage.us.
Las autoridades trabajaban a contrarreloj para controlar el incendio y reemplazar las líneas eléctricas dañadas, mientras varios equipos se enfocaban en asegurar la zona antes de permitir el regreso de los residentes.
