La Habana. – Autoridades sanitarias cubanas confirmaron un evento de intoxicación alimentaria que afectó a unas 52 personas a la vez en la provincia oriental de Santiago de Cuba, aunque se desconoce la causa del incidente, informaron este martes medios estatales.
El cuadro clínico de los afectados se caracterizó “por dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarreas y sensación de calambres en boca y manos; algunos de ellos con deshidratación ligera y moderada, a causa de los vómitos y deposiciones”, puntualizó la dirección provincial de salud pública.
La entidad asoció el caso a la ingesta de alimentos y explicó que se había determinado “su posible origen”, pero que se trabajaba en pruebas de laboratorio “para ultimar detalles de la causa”, añadió un comunicado de la entidad estatal en redes sociales.
La nota señaló, además, que “ninguno de los pacientes atendidos se encuentra en estado grave ni crítico”, pero entre los afectados había dos gestantes, tres menores de edad no lactantes y trece adultos que fueron “remitidos a instituciones hospitalarias” para “asegurar un seguimiento más profundo”.
El pasado año, una joven de veinticinco años y una niña de cinco años murieron intoxicadas en La Habana, luego de consumir alimentos cocinados con sal de nitro en vez de sal común.
Cuba se encuentra sumida en una profunda crisis energética y económica que ha agudizado la precariedad del país caribeño. El bloqueo petrolero de EE. UU. desde enero y las sanciones secundarias desde mayo a sectores claves de la economía, así como las fallidas políticas nacionales, han agravado los problemas crónicos en la isla.
Los prolongados apagones que sufren los cubanos desde 2024 han venido acompañados de una profundización de la carestía de alimentos y medicamentos, una inflación galopante, una creciente dolarización, así como la paralización casi total de los servicios en los hospitales y la acumulación de basuras en las calles por la falta de combustible para su recolección.
La escasez de alimentos y productos básicos en Cuba y los altos precios de los mismos llevan a muchas personas a adquirirlos de forma ilegal, sin conocer muchas veces su origen.
En este contexto, las autoridades de la isla han emitido advertencias sobre la venta de alimentos a la población que, en realidad, estaban destinados al consumo animal.
La semana pasada, la dirección de Salud Pública de Mayabeque (este) lanzó una alerta urgente después de comprobar que un aceite vendido a la población no estaba destinado al consumo humano. Se trataba, en realidad, de aceite crudo vegetal para la alimentación animal.
Este agosto, relatores y expertos en derechos humanos de la ONU instaron —mediante un comunicado— a la comunidad internacional y a la sociedad civil a actuar con rapidez para evitar que se instaure en la isla una “Gaza silenciosa”, debido a las nuevas sanciones de Estados Unidos.
No obstante, Washington renovó este martes para Cuba la Ley de Comercio con el Enemigo hasta septiembre de 2027, al extender por un año más el bloqueo económico, comercial y financiero hacia la isla.
La Habana ha señalado, al respecto, que EE. UU. “persiste en su propósito de asfixiar a una nación entera”, y esa acción “llega en el momento más cruel de la ofensiva estadounidense contra Cuba en años recientes”.
