El presidente de la Confederación de Comercio de Provisiones y Pymes de la República Dominicana (Confecomercio), Gilberto Luna, advirtió que el comercio minorista y las pequeñas y medianas empresas atraviesan una situación que calificó de crítica, marcada por la reducción de las ventas, el aumento de los costos operacionales, los apagones, las tarifas eléctricas, la inseguridad y la competencia de las grandes cadenas comerciales y tiendas chinas.

Luna aseguró que, de acuerdo con cálculos y levantamientos realizados con dirigentes y afiliados del sector, en algunos meses de 2026 las ventas han caído entre 35 % y 40 %. A esto sumó el incremento de los costos que enfrentan los pequeños negocios para mantenerse funcionando.

“Hay meses que la venta ha bajado un 35 %, un 40 %”, afirmó Luna al resumir la situación del sector.

Asegura que el comercio minorista está “técnicamente quebrado”

Uno de los planteamientos más fuertes de Luna fue que buena parte de los comercios minoristas permanece abierta, pero con una actividad económica muy limitada. Según explicó, muchos colmados sobreviven fundamentalmente por la venta de refrescos, cerveza, cigarrillos, agua, snacks, el servicio de delivery y la presencia de bancas de lotería cercanas.

El dirigente afirmó que el sector comercio minorista está “técnicamente quebrado” y sostuvo que los colmados han ido perdiendo espacio frente a establecimientos que ofrecen mayores comodidades, como aire acondicionado, energía permanente, estacionamientos y baños.

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Pide regular la expansión de grandes cadenas y tiendas chinas

Luna planteó que el Gobierno debe establecer leyes, normas y regulaciones para controlar la instalación de grandes cadenas comerciales en barrios y zonas donde operan pequeños negocios. Como referencia, indicó que en otros países esos establecimientos son ubicados en las afueras de las ciudades para evitar un impacto directo sobre el comercio de menor escala.

Sostuvo que cuando una gran cadena de supermercados o una tienda china se instala en un sector, los pequeños establecimientos ubicados en sus alrededores resultan afectados porque no pueden comprar ni importar mercancías en los mismos volúmenes. Explicó que muchos pequeños comerciantes adquieren inventario para apenas varios días o una semana, mientras las grandes empresas tienen capacidad para realizar compras masivas y obtener mejores precios.

Luna reconoció que la ley actualmente no prohíbe ese modelo de competencia, pero sostuvo que las pequeñas empresas no pueden competir en igualdad de condiciones con estructuras que calificó como monopolios u oligopolios. Por eso, insistió en que el Estado debe intervenir para preservar los negocios y empleos nacionales.

“Tenemos que preservar nuestra economía, tenemos que preservar el empleo”, manifestó.

Sobre las tiendas chinas, afirmó que parte de sus ventajas estaría vinculada a mercancías enviadas desde China bajo modalidades que, según explicó, les permiten vender primero y pagar posteriormente, lo que, a su juicio, hace todavía más difícil la competencia para el empresario dominicano.

Luna pidió al Gobierno anticiparse también a la posible llegada de comercios de otras nacionalidades y diseñar desde ahora políticas dirigidas a proteger al sector de las pymes.

Denuncia falta de interlocución con el Gobierno

El presidente de Confecomercio afirmó que actualmente no existe un interlocutor entre el Gobierno y el sector comercial, situación que, según dijo, ha impedido discutir directamente los problemas que enfrentan las pymes.

También cuestionó que el Ministerio de Industria y Comercio no haya convocado al sector para conversar, pese a que, según resaltó, el comercio es uno de los principales generadores de empleos y contribuyentes del país.

Al finalizar la entrevista, volvió sobre este punto y dijo que el sector necesita sentarse con las autoridades para buscar soluciones que permitan preservar empleos y mantener la capacidad de pagar impuestos.

Inseguridad golpea directamente a colmaderos y pequeños empresarios

Luna también colocó la delincuencia entre las principales preocupaciones del comercio. Recordó que hace años veía en Puerto Rico negocios protegidos por barrotes y aseguró que esa realidad ya se trasladó a República Dominicana, donde muchos colmados deben operar detrás de estructuras metálicas durante la noche.

Afirmó que los colmaderos y pequeños empresarios figuran entre las víctimas de los atracos y pidió que las autoridades actúen con firmeza para evitar asaltos a cualquier hora y en cualquier punto del país.

Dice que los precios no han bajado pese a la estabilidad del dólar

Luna valoró positivamente que el dólar se haya mantenido alrededor de 58 y 59 pesos, pero cuestionó que esa apreciación de la moneda dominicana no se haya traducido en una reducción de los precios al consumidor.

Según sostuvo, muchos precios fueron fijados cuando el dólar rondaba niveles más altos y permanecieron elevados, aun después de bajar la tasa de cambio.

“Los precios deberían estar más baratos. Nadie ha bajado precios”, sostuvo Luna.

El comerciante rechazó, además, que toda la responsabilidad por los aumentos recaiga sobre los detallistas, al señalar que estos compran mercancías en menores cantidades y, por tanto, tienen menos capacidad para negociar descuentos que las grandes cadenas.

Estima inflación acumulada de hasta 40 %

Luna estimó que desde 2020-2021 hasta la actualidad se ha producido una inflación acumulada de alrededor de 35 % a 40 %, cuyos efectos permanecen reflejados en los precios.

También relacionó los costos con el precio internacional del petróleo y consideró que, si el crudo descendiera a niveles de 55 o 60 dólares y el dólar permaneciera estable, Gobierno, empresarios y comerciantes podrían sentarse a discutir mecanismos que permitan reducir precios.

Apagones y tarifas elevan los costos de las pymes

Otro de los problemas señalados fue el servicio eléctrico. Luna explicó que durante los primeros meses del año observó cierta estabilidad en las tarifas y el suministro, pero posteriormente regresaron los apagones y aumentaron las tarifas.

Indicó que cuando un pequeño empresario se ve obligado a utilizar una planta eléctrica, debe asumir un gasto adicional en combustible, lo que eleva todavía más sus costos.

“Esta es una cadena de problemas que estamos llevando los comerciantes, que uno no sabe hasta dónde va a llegar”, expresó.

Dificultades para conseguir y capacitar deliveries

Luna también habló de las dificultades que enfrentan los negocios para conseguir trabajadores de delivery. Afirmó que, cuando uno abandona un colmado, resulta complicado sustituirlo y señaló que los comerciantes buscan empleados que mantengan una conducta adecuada.

Explicó que las federaciones y asociaciones comerciales contemplan realizar talleres y cursos de capacitación para mejorar la presentación y el servicio de quienes trabajan como repartidores, tanto en colmados como en establecimientos de comida rápida.

También indicó que los deliveries, que son empleados formales, reciben salario mínimo y propinas, y aseguró que la mayoría de estos trabajadores, vinculados directamente a los negocios, están asegurados. No obstante, señaló que algunos prefieren trabajar únicamente por propinas y cambian constantemente de establecimiento.

Confecomercio agrupa diversos tipos de negocios

Luna explicó que Confecomercio tiene presencia nacional y agrupa no solo a supermercados y detallistas, sino también a salones de belleza, barberías, restaurantes, paradores, vendedores ambulantes y otros sectores vinculados a la actividad económica, incluidos algunos trabajadores del transporte informal.

En términos generales, su mensaje se concentró en una advertencia: las pequeñas empresas enfrentan una combinación de menores ventas, inflación, inseguridad, altos costos eléctricos, competencia de grandes cadenas y falta de comunicación con las autoridades, por lo que reclamó políticas públicas dirigidas a preservar el comercio minorista y los empleos que genera.

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