Cuba registró una desconexión del Sistema Energético Nacional (SEN), desde Holguín hasta Guantánamo, las regiones orientales del país donde viven 3,4 millones de personas, debido a una oscilación en las líneas de transmisión, según reportó la Unión Eléctrica (UNE).
Por este apagón parcial salieron de servicio varias termoeléctricas: la Unidad 1 de la CTE Lidio Ramón Pérez «Felton», la Unidad 6 de la CTE Diez de Octubre, la Unidad 2 de la CTE Ernesto Guevara de la Serna y la Unidad 6 de la CTE Antonio Maceo.
Este es el segundo apagón parcial del mes, después de que el día 1 de agosto unos 4,5 millones de cubanos de 7 provincias, aproximadamente la mitad del país, quedaran sin luz.
Además, en agosto también se produjeron dos apagones totales del SEN, sumando un total de 7 en lo que va de 2026.
Este jueves, la UNE había previsto otra jornada sin corriente en todo el territorio cubano, con apagones que dejarían hasta un 64 % de la isla sin este servicio a la vez durante el momento de mayor demanda energética, en la tarde-noche.
En este contexto, la UNE, adscrita al Ministerio cubano de Energía y Minas, había calculado para el horario «pico» de esta jornada disponer de una capacidad de generación de 1.170 megavatios (MW), frente a una demanda máxima de 3.200 MW.
Así, la afectación —lo que se desconecta realmente para evitar apagones desordenados— se estimaba en los 2.060 MW.
Además, en esta jornada, 8 de las 16 unidades de generación termoeléctrica no están operativas. Estas unidades, que son responsables del 40 % del mix energético y dependientes del crudo nacional, permanecen en su mayoría afectadas por averías y mantenimientos tras los años de infrafinanciación.
Por otra parte, los generadores que dependían del diésel y fueloil importado, que estaban a cargo de otro 40 % del mix, sí están paralizados a causa del bloqueo petrolero. Aunque esta fuente de energía ya presentaba problemas antes de 2026 por la falta de divisas del Gobierno cubano para importar combustibles.
El 20 % restante del mix energético se obtiene de gas y otras fuentes renovables, principalmente solar; esta última, con el apoyo chino.
La situación energética ha escalado a máximos en los últimos meses, y lo habitual es que los apagones por falta de capacidad de generación puedan llegar a las 20 horas seguidas en La Habana diariamente y hasta las 40 horas continuas en las demás provincias.
La situación del SEN es «crítica» y «extremadamente tensa», según ha reconocido el Gobierno cubano, marcada tanto por el bloqueo petrolero de Estados Unidos como por un sistema energético profundamente obsoleto.
