Labios resecos y agrietados: causas, hábitos que los empeoran y cómo cuidarlos
Los labios resecos no son solo un problema invernal. Factores como el clima y malos hábitos pueden empeorarlos. Usa aceites y evita lamerlos para cuidarlos.
- La queilitis puede asociarse con deficiencias de hierro, zinc, vitaminas B, alergias o infecciones.
- Lamerse los labios alivia momentáneamente, pero la saliva evaporada incrementa la resequedad.
- La AAD advierte sobre mentol, alcanfor, eucalipto y ácido salicílico en productos labiales.
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Redacción Internacional.- Los labios resecos, agrietados o doloridos no son un problema exclusivo del invierno. Su piel es más fina que la del resto del rostro y carece de glándulas sebáceas, por lo que pierde humedad con mayor facilidad y depende en gran medida de cuidados externos para mantenerse protegida.
Factores como el frío, el viento, la exposición solar, el aire acondicionado, la calefacción y la respiración por la boca pueden deteriorar la barrera natural de los labios y favorecer la aparición de grietas.
¿Por qué se resecan los labios?
La Clínica Cleveland señala que, cuando la barrera de humedad se debilita, los labios se vuelven más vulnerables a las condiciones ambientales.
Además, la inflamación del tejido labial, conocida como queilitis, puede estar relacionada con distintas causas, entre ellas deficiencias de hierro, zinc o vitaminas del complejo B, alergias, infecciones y el uso prolongado de determinados medicamentos.
La deshidratación también puede contribuir al problema al reducir la cantidad de agua disponible en los tejidos.
Hábitos que pueden empeorarlos
Uno de los comportamientos más frecuentes es lamerse los labios. Aunque genera alivio momentáneo, la saliva se evapora rápidamente y puede aumentar la resequedad.
También se recomienda evitar morder o arrancar la piel desprendida, debido a que esta práctica puede provocar pequeñas lesiones, retrasar la recuperación y aumentar la irritación.
La Academia Americana de Dermatología (AAD) aconseja prestar atención a algunos ingredientes presentes en productos labiales, como mentol, alcanfor, eucalipto, fragancias, sabores cítricos o de menta y ácido salicílico, ya que pueden causar irritación en algunas personas.

Dormir con la boca abierta, respirar constantemente por la boca o exponerse al sol sin protección labial también pueden favorecer la pérdida de humedad.
Aceites y productos para mantener la hidratación
Entre los ingredientes utilizados para proteger los labios secos se encuentran el aceite de coco, jojoba, ricino y semilla de cáñamo, que ayudan a formar una película sobre la superficie y reducir la pérdida de agua.

La vaselina blanca sin fragancia también puede utilizarse para sellar la hidratación, especialmente antes de dormir.
La miel es otro ingrediente empleado por sus propiedades humectantes, aunque debe evitarse en personas con antecedentes de alergia a productos derivados de las abejas.
Cuidado con la exfoliación
La exfoliación puede ayudar cuando existe una descamación leve, pero no se recomienda si los labios presentan heridas profundas, sangrado o inflamación intensa.
En esos casos, manipular la piel puede agravar la irritación. Si la resequedad persiste durante varios días, empeora o aparecen lesiones frecuentes, es recomendable consultar con un profesional de la salud para determinar si existe una causa subyacente.
