Expertos aclaran cómo consumir carbohidratos sin afectar el control de la glucosa
Expertos destacan que no es necesario eliminar carbohidratos para controlar la glucosa. Recomiendan priorizar alimentos integrales, ricos en fibra y poco procesados.
- La OMS aconseja consumir al menos 25 gramos diarios de fibra en adultos.
- Los azúcares libres no deberían superar el 10 % de la energía diaria.
- La ADA afirma que la cantidad de carbohidratos debe ajustarse individualmente según tratamiento y objetivos.
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Redacción Internacional.- Los carbohidratos suelen estar en el centro de las dudas de quienes buscan controlar la glucosa en sangre, especialmente en casos de diabetes y prediabetes. Sin embargo, organismos internacionales y especialistas coinciden en que no es necesario eliminarlos por completo, sino prestar atención a su calidad, cantidad y combinación con otros alimentos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda priorizar fuentes como granos integrales, verduras, frutas y legumbres, debido a su aporte nutricional y contenido de fibra. La entidad también aconseja consumir al menos 25 gramos de fibra al día en adultos.
En cuanto a los azúcares libres, la OMS señala que no deberían representar más del 10 % de la energía diaria total, como parte de sus recomendaciones generales para una alimentación saludable.
Por su parte, la Asociación Estadounidense de Diabetes (ADA) sostiene que no existe un porcentaje único de carbohidratos adecuado para todas las personas. La cantidad debe ajustarse de acuerdo con las necesidades individuales, el tratamiento y los objetivos de cada paciente.
No es necesario eliminar los carbohidratos
Uno de los mitos más frecuentes es que las personas con diabetes deben excluir completamente los carbohidratos de su alimentación. Las recomendaciones de la ADA, sin embargo, apuntan hacia una dieta basada en alimentos ricos en nutrientes, fibra y poco procesados.
Entre las principales opciones recomendadas se encuentran las legumbres, frutas enteras, verduras y granos integrales, alimentos que pueden contribuir a una respuesta más estable de la glucosa y facilitar un patrón alimentario sostenible a largo plazo.
La nutricionista Erin Palinski-Wade, dietista registrada y educadora certificada en diabetes, explicó que no existen evidencias que justifiquen eliminar por completo los carbohidratos. Según indicó, las alternativas ricas en fibra y poco procesadas pueden favorecer el manejo de la glucosa y la salud cardiovascular.
La OMS tampoco plantea una reducción extrema de este grupo de alimentos. Sus orientaciones se concentran principalmente en la procedencia y calidad de los carbohidratos consumidos.
Revisiones difundidas por los National Institutes of Health (NIH) también indican que tanto el tipo como la cantidad de carbohidratos pueden influir en los niveles de glucosa en sangre.
No todos los carbohidratos actúan igual
Aunque contar las porciones puede resultar útil para algunas personas, los especialistas advierten que no todos los carbohidratos producen la misma respuesta en el organismo.
La calidad depende de factores como la cantidad de azúcar, el contenido de fibra dietaria y la velocidad con la que el alimento es digerido y absorbido. Por ello, un producto ultraprocesado no tiene el mismo efecto metabólico que un alimento integral.
Palinski-Wade explicó que los carbohidratos simples presentes en productos muy procesados suelen digerirse con mayor rapidez, mientras que los carbohidratos complejos de los granos integrales y las frutas se absorben de manera más gradual.
Esa absorción más lenta puede favorecer una liberación menos brusca de glucosa en sangre, especialmente cuando los carbohidratos forman parte de una comida equilibrada.
La nutricionista Lorena Drago también advirtió que un producto identificado como “sin azúcar” no necesariamente está libre de componentes que elevan la glucosa, ya que puede contener harinas, almidones o leche.
Por esa razón, la ADA recomienda revisar la composición completa de los alimentos y no limitarse a los mensajes colocados en la parte frontal del envase.
La fruta entera puede formar parte de la dieta
Otro de los mitos relacionados con la glucosa es que las personas con diabetes deberían evitar la fruta debido a su contenido natural de azúcar.
Las recomendaciones internacionales hacen una diferencia entre la fruta entera y productos como jugos, frutas muy procesadas o preparaciones con azúcares añadidos.
La OMS incluye las frutas entre las fuentes preferentes de carbohidratos, mientras que las recomendaciones recogidas por el NIH favorecen el consumo de fruta entera por encima de jugos y productos derivados.
Drago explicó que las frutas aportan agua, fibra, vitaminas, minerales y compuestos vegetales, mientras que su estructura natural hace que sean digeridas de forma diferente a productos elaborados a partir de ellas.
La especialista Sylvia Klinger agregó que incorporar frutas frescas o congeladas puede ayudar a mantener una alimentación equilibrada, especialmente cuando se acompañan de proteínas o grasas saludables.
Las dietas muy restrictivas no siempre son mejores
La idea de que reducir al mínimo los carbohidratos garantiza un mejor control de la glucosa tampoco cuenta con respaldo universal.
La ADA plantea que los planes alimentarios deben adaptarse a cada persona y priorizar aspectos como la calidad de los alimentos, la distribución de las comidas y la adherencia al tratamiento, en lugar de aplicar restricciones extremas de manera generalizada.
Palinski-Wade señaló que algunas dietas muy bajas en carbohidratos pueden producir cambios rápidos de peso inicialmente, pero eso no significa necesariamente que generen mejores resultados a largo plazo para el control de la glucosa.
El NIH también recoge que existe un rango amplio de consumo de carbohidratos compatible con una alimentación saludable, siempre que se prioricen alimentos con fibra y menor nivel de procesamiento.
