Estudio revela que los perros fortalecen su vínculo con sus dueños al envejecer
Un estudio revela que el vínculo entre perros y dueños se fortalece con la edad, especialmente en la vejez, debido a cambios físicos y emocionales.
- El estudio analizó 222 perros de 61 razas y 50 mestizos.
- La investigación observó perros desde los 2,8 meses hasta casi 15 años.
- Los científicos dividieron a los animales en cachorros, adultos de 1 a 7 años y mayores de siete.
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Redacción Internacional.- El vínculo entre los perros y sus tutores puede fortalecerse con el paso de los años, especialmente durante la vejez, según una investigación publicada en la revista científica GeroScience.
El estudio analizó el comportamiento de 222 perros de distintas edades y razas y concluyó que el apego hacia las personas que los cuidan aparece desde los primeros meses de convivencia, se mantiene estable durante la adultez y aumenta nuevamente en la vejez.
La investigación fue encabezada por Melitta Csepregi y un equipo de la Universidad Eötvös Loránd de Budapest, que observó perros desde los 2,8 meses hasta casi los 15 años.
Para evaluar los cambios, los científicos dividieron a los animales en tres grupos: cachorros menores de un año, perros adultos de entre 1 y 7 años y animales mayores de siete.
Los investigadores explicaron que el comportamiento de apego aparece temprano en la vida de los perros y se transforma a partir de la experiencia y la edad, con características comparables a algunos patrones de apego observados en los seres humanos.
El apego comienza desde cachorros
En los cachorros, la preferencia por sus tutores fue evidente. Los animales tendían a seguirlos cuando abandonaban la habitación y permanecían con mayor frecuencia cerca de la puerta cuando la persona conocida estaba ausente.
Según el estudio, el apego hacia el dueño se desarrolla rápidamente, durante los primeros meses de convivencia, y posteriormente permanece relativamente estable durante buena parte de la vida adulta.
Entre los perros de 1 a 7 años, los investigadores no detectaron grandes variaciones en el nivel de apego, pero después de esa edad comenzaron a observar un incremento progresivo en la búsqueda de cercanía.
Una de las posibles explicaciones es que los perros mayores empiezan a depender más de sus tutores debido a cambios relacionados con la edad, como pérdida de movilidad, dificultades para ver u oír y posibles alteraciones cognitivas.
Estos cambios pueden provocar que los animales busquen con mayor frecuencia apoyo, seguridad y compañía, reforzando así el vínculo con las personas responsables de su cuidado.
El entrenamiento también influye
Otro de los hallazgos del estudio indica que el nivel de entrenamiento modifica la manera en que los perros responden ante situaciones desconocidas y la necesidad de recurrir constantemente a sus tutores.
Los animales con entrenamiento avanzado mostraron menos ansiedad frente a personas desconocidas y situaciones nuevas, por lo que buscaron menos la cercanía de sus responsables durante las pruebas.
Los investigadores aclararon que este comportamiento no significa que exista un vínculo emocional más débil, sino que los perros con mayor formación pueden sentirse más seguros y necesitar menos contacto para afrontar situaciones estresantes.
La seguridad adquirida mediante el aprendizaje y el entrenamiento puede reducir algunos comportamientos visibles de apego, aunque la relación con el tutor continúe siendo sólida.
El estudio incluyó 61 razas y 50 perros mestizos, lo que permitió observar que la tendencia a intensificar el apego durante la vejez aparecía independientemente del origen o la raza del animal.
Cómo se realizó el estudio
Para analizar la relación entre los perros y sus responsables, los científicos utilizaron una adaptación de la llamada “prueba de la situación extraña”, utilizada para estudiar comportamientos relacionados con el apego.
Durante el experimento se alternaba la presencia del tutor y de una persona desconocida dentro de una habitación, mientras los investigadores observaban cómo reaccionaban los animales ante la entrada y salida de ambas personas.
En los cachorros menores de seis meses se identificó una preferencia clara por sus tutores en varios de los comportamientos evaluados, entre ellos seguir a la persona conocida y permanecer cerca de la puerta cuando esta se ausentaba.
A partir de los siete años, los investigadores detectaron un incremento gradual del apego, lo que sugiere que el envejecimiento no solo modifica las necesidades físicas de los perros, sino también su búsqueda de cercanía emocional.
Los autores consideran que comprender estos cambios puede ayudar a los responsables de mascotas a adaptar los cuidados a cada etapa de la vida, especialmente cuando los animales llegan a edades avanzadas.
El fortalecimiento del vínculo durante la vejez resalta la necesidad de ofrecer a los perros mayores más acompañamiento, atención y seguridad, de acuerdo con las necesidades que puedan desarrollar con el paso del tiempo.
