Para incorporarse a una calle hay que estar muy atento a las condiciones del tránsito, sobre todo a la velocidad de una moto. Claro no hay mayor problema si todos van en la misma dirección... pero este automóvil decidió hacerlo en sentido contrario.
No faltan los que se preguntan quién es el director de la Policía. Su imagen no causa recordación: ni en una rueda de prensa, ni en un uniforme reconocible, ni en una frase memorable. Será discreción extrema o indiferencia absoluta, pero, mientras tanto, las denuncias de atracos se acumulan en las redacciones sin que nadie al mando les ponga cara. Esa “orfandad policial” es desprotección ciudadana con nombre y apellido, aunque nadie lo recuerde. ¿De qué sirve un director si el único lugar donde aparece es en el organigrama?
23 julio 2026