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Accidentes de tránsito, el reto eterno de las autoridades

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Dos jóvenes fallecieron ayer cuando un vehículo perdió el control y fueron atropelladas cuando salían del liceo, una de ellas  estaba embarazada.

Con solo 23 años y ocho semanas de gestación, la joven junto a otra de la misma edad perdió la posibilidad de ver sus sueños realizados, mientras otras cuatro mujeres de edades similares se encuentran hospitalizadas con heridas causadas por el vehículo que las impactó.

Situaciones como esta suceden con frecuencia, lo que coloca al país en el segundo lugar del mundo con la tasa más alta de mortalidad por accidentes de tránsito. Según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la República Dominicana ocupa el segundo puesto entre los 182 países pertenecientes a las Naciones Unidas con más muertes por accidentes de tránsito en relación a su población.

Esta problemática se ha convertido en un dolor de cabeza que azota a la sociedad dominicana y en un reto cada vez mayor para las autoridades, que intentan de manera permanente disminuir las cifras de muertes y los lesionados que deja como consecuencia este enorme problema.

Aquí te muestro el punto que se debe atacar

Los jóvenes entre 16 y 35 años representan más del 60% de las muertes por accidente de tránsito, mientras en los últimos tres años el 89% de los fallecidos son hombres, el 67% involucra una motocicleta que por lo general es conducida sin casco protector y el 16% de los fallecidos son peatones; cifras que no nos llenan de orgullo.

¿Por qué es importante enfrentar este problema con ahínco?

Somos un país con más de 10 millones de habitantes, que crece a un ritmo del 3.1%, a lo que se suma la cifra de aproximadamente 6 millones de visitantes extranjeros y residentes en el exterior, por esta razón la movilidad y la seguridad vial constituye un verdadero reto.

El impacto negativo al desarrollo de la vida humana es notable con las manchas imborrables que deja cada partida, los trazos de cada accidente, haciéndose necesario que se tome como prioridad en los diseños de políticas públicas y los programas de las diferentes instituciones que trabajan con movilidad y tránsito terrestre.

República Dominicana se mantiene en cifras por encima de la mayoría de los países de América Latina, pues mientras el promedio regional es de 16 muertes por cada cien mil habitantes el promedio en nuestro país es 47.

Tener una de las mejores infraestructuras viales en todo el Caribe no ha sido suficiente, los planes y estrategias viales muy bien editadas y con excelentes ilustraciones se han quedado cortos.

Las cifras demuestran que pensar hacer no es suficiente, en los últimos tres años un total de 5,110 personas  perdieron la vida según datos ofrecidos por el portal de Datos Abiertos del gobierno.

Solo en el 2017 un total de 1,588 personas perdieron la vida lo que equivale a 4.4 muertos por día, en el 2018 solo 1,427 fallecieron lo que muestra una ligera disminución de las cifras, que se dispararon en el 2019, alcanzando un total de 2,095 muertos, unas 5.7 muertes diarias, datos que parecen desesperante.

¿En qué estamos fallando?

En enero del 2017 se puso en ejecución el “PLAN ESTRATÉGICO NACIONAL PARA LA SEGURIDAD VIAL DE LA REPÚBLICA DOMINICANA (PENSV) 2017-2020” una estrategia que buscaba aumentar la seguridad vial atacando algunos ejes específicos del problema, ejecutando una serie de políticas públicas que abarcaban la seguridad ciudadana y la organización de la movilidad urbana.

En la descripción del plan resaltaba que “su implementación exitosa requiere por igual el reto de lograr el involucramiento activo de los diversos actores de la sociedad dominicana que inciden en la solución de los problemas asociados al tránsito y la seguridad vial” pues se hace imposible que actores individuales logren resolver problemas que conciernen a colectivos.

Si volvemos a las cifras de los últimos tres años y comparamos desde la ejecución del plan encontramos lo siguiente: En el segundo año de la ejecución del PENSV (2017) vemos como disminuyen las cifras de muertes por accidentes de tránsito, lo que quiere decir que en cierta medida el plan fue funcional, ya para el tercer año de ejecución la cifra aumentó de gran manera, un total de 668 muertes, lo que equivale a un aumento de casi el 50%.

¿Volvieron las instituciones a trabajar de manera individual? ¿En qué medida dejaron los actores públicos de darle seguimiento a la ejecución del plan de acción?

Lo cierto es que el marco regulatorio Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial aunque de manera directa endurece las acciones legales en cuanto a la violaciones de la normativa, se necesita que todas las aristas sean atacadas de manera simultáneas; educación vial, tanto para los choferes como para los peatones, campañas educativas que vayan dirigidas a cada segmento social, sin dejar atrás la actualización de las políticas públicas de las instituciones.

¿Dónde debemos atacar? 

Los jóvenes entre los 16 y los 30 años son el grupo más afectados por los accidentes de tránsito, los motoristas y los peatones.

Según los datos suministrados por el portal gubernamental “Datos Abiertos” aproximadamente el 61% de las muertes por accidentes de tránsito corresponde a este grupo de edad.

Los datos apuntan a que las políticas públicas deben de acentuarse en este segmento de la población, crear campañas educativas que se adapten a los nuevos modelos comunicacionales de este tiempo, buscar las formas y métodos de que la información sea de provecho y que ayude a disminuir las cifras de estos actores vulnerable.

¿Qué debemos hacer?

Rigurosidad en la vigilancia y el cumplimiento de las normas vigentes, no solo dar seguimiento en las festividades (Semana Santa, Navidad), se recomienda que los operativos de seguimiento sean constantes, los carreteos, los puestos de comandos, brigadas de avanzada; así como el fortalecimiento de los planes comunicacionales que permitan abarcar a toda la población vulnerable y la participación constantes de todos los actores sociales.

Otro dato muy importante que no podemos dejar pasar por alto es el fallecimiento según el género, renglón que ha sido dominado por los hombres.

Llama a preocupación el amplio margen entre las cifras, lo que indica que los hombres son la población meta por excelencia para iniciar una campaña de concientización vial.

Tenemos dos descripciones importantes: “jóvenes de 16 a 35 años y de género masculino”, esto no quiere decir que se debe dejar de lado a los demás estratos poblacionales, no; lo que sí quiere significar es que con esta población se debe ser más agresiva a la hora de iniciar una campaña o la implementación de políticas públicas que apunten a la disminución de la mortalidad por accidente de tránsito.

Los hombres representan el 89% de las muertes por accidentes en los últimos tres años, un porcentaje exorbitante que debería de ser foco de atención de las autoridades.

Una cifra no muy alentadora es la que hace referencia a las muertes por motocicleta, siendo esta la principal causa de muertes en el país ya que aportó el 79% de los casos de fallecimiento.

Un número que mostró un aumento significativo y que debe ser objeto de estudio y foco de atención para las autoridades es la muerte del peatón, pues supone un elemento aislado del tránsito vehicular pero que tiene consecuencias directas en los accidentes de tránsito.

El 16% de los fallecidos en accidentes de tránsito son peatones, lo que convierte a esta causa en la segunda causante de este tipo de muertes.

En el 2019 murieron 308 peatones, 67 más que el 2018, aun cuando el este año habían disminuido las muertes en 31 casos con relación al año 2017, cuando se puso en ejecución el plan “PLAN ESTRATÉGICO NACIONAL PARA LA SEGURIDAD VIAL DE LA REPÚBLICA DOMINICANA (PENSV) 2017-2020”

Lo que vuelve a confirmar la hipótesis de que de cierta manera las autoridades dejaron de darle seguimiento a estas estrategias, que según las cifras del 2018 funcionaron, logrando que se refleje una mejoría notable.

Otro dato que nos ayuda a entender por qué las muertes por motocicleta son las que mantienen los números más altos está en  el historia de las multas de tránsito que se colocaron en los últimos tres años.

         

Transitar sin casco parece un deporte extremo para los motoristas que transitan en nuestras calles. Solo en el 2019 se multaron más de 348 mil personas que andaban sin el casco protector, lo que acentúa las cifras de las muertes por motocicleta.

El costo social de las muertes anuales por accidentes de tránsito se estima que tiene un impacto equivalente al 2.21% del PIB anual, ello sin considerar el impacto de los accidentados del tránsito que resultan con discapacidad total o parcial.

La única manera de rebajar estas cifras que empañan cualquier modelo de gestión y política pública que apunte  a resolver los accidentes de tránsito es cambiando cultura de seguridad vial del país con el concurso de todos y cada uno de sus ciudadanos.

La Directora Ejecutiva del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), Claudia Franchesca De Los Santos, explicó durante una entrevista  en el programa de investigación El Informe con Alicia Ortega en 2017 dio algunas declaraciones sobre los accidentes de tránsito que son muy importantes para recordar.

A continuación se presenta un resumen sobre las principales declaraciones dadas por la funcionaria y las explicaciones sobre los accidentes de tránsito, sus causas y las recomendaciones.

FUENTE DATOS ABIERTOS 

http://datos.gob.do/dataset/estadistica-de-fallecimientos-por-accidentes-de-transito 

http://datos.gob.do/dataset/estadisticas-de-infracciones-de-transito 

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