Santo Domingo.- El Banco Mundial ha publicado su informe avanzado «Crimen Organizado y Violencia en América Latina y el Caribe», donde analiza el panorama económico y social de la región, destacando los desafíos y oportunidades para países como la República Dominicana.


Con una economía en crecimiento pero enfrentando presiones externas e internas, el país se posiciona como uno de los más dinámicos de la región, aunque con retos significativos en materia fiscal, migratoria y productividad.

Crecimiento económico: luces y sombras


Según el informe, la República Dominicana proyecta un crecimiento del PIB del 4% para 2025, superando el promedio regional (2.1%).


Este desempeño se sustenta en la recuperación del turismo —que ya alcanzó niveles prepandemia— y en el dinamismo de sectores como construcción y servicios. Sin embargo, el país no escapa a los riesgos globales:

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  • Inflación y tasas de interés: Aunque la inflación ha retrocedido desde su pico en 2022, se mantiene por encima del objetivo del Banco Central (3.5%), en parte por el alza en los precios de alimentos y servicios. Las tasas de interés, aunque en descenso, siguen limitando el crédito a empresas y hogares.
  • Déficit fiscal y deuda pública: El gasto público y el servicio de la deuda consumen recursos críticos para inversión en infraestructura y educación. La deuda pública ronda el 60% del PIB, similar a otros países de la región, pero con menor margen para shocks externos.

Migración: retornos y dependencia de remesas
La República Dominicana es un caso paradigmático en los flujos migratorios:

  • Destino y origen: Recibe migrantes haitianos y venezolanos, pero también enfrenta el retorno de dominicanos desde EE.UU. debido a políticas migratorias más restrictivas. Las remesas, que representan 8.6% del PIB (2023), podrían reducirse si las deportaciones aumentan.
  • Integración laboral: El informe alerta sobre la necesidad de políticas para reintegrar a los retornados, muchos de los cuales carecen de redes de apoyo o habilidades para empleos formales.

Productividad y empleo: la brecha por cerrar
A pesar del crecimiento, la República Dominicana comparte con la región un problema estructural: la baja productividad laboral, que oscila entre el 20% y 60% de los niveles de países de la OCDE. El informe destaca:

  • Sector informal: El 30% del empleo es informal, concentrado en trabajadores con educación básica.
  • Oportunidades tecnológicas: Solo el 5% de los empleos utiliza herramientas digitales avanzadas, lo que limita el potencial de la inteligencia artificial (IA) para mejorar la productividad.
    La solución a largo plazo está en crear empleos de alta productividad, vinculados a sectores modernos y a la economía verde», señala el Banco Mundial.

Seguridad y crimen organizado: un desafío creciente
El informe advierte que el crimen organizado transnacional se ha expandido en la región, exacerbando la violencia.
En República Dominicana, aunque no se detallan cifras específicas, el narcotráfico y la delincuencia local son focos de preocupación.
«La inseguridad frena la inversión y el desarrollo social», subraya el documento.

Recomendaciones clave
El Banco Mundial propone acciones prioritarias para el país:

  1. Fortalecer las finanzas públicas: Mejorar la recaudación tributaria y reducir gastos no prioritarios.
  2. Invertir en capital humano: Ampliar el acceso a educación técnica y digital para aprovechar la IA y la transición energética.
  3. Diversificar mercados: Reducir la dependencia de EE.UU. mediante acuerdos comerciales, como el reciente pacto con la Unión Europea.
  4. Gobernanza migratoria: Políticas de integración para retornados y migrantes, con enfoque en empleo formal.
    Según el Banco Mundial, la República Dominicana muestra resiliencia económica, pero enfrenta desafíos complejos que requieren reformas estructurales.
    Como resume el informe: «El crecimiento no basta si no se traduce en mejoras tangibles en productividad, equidad y seguridad».
    En un contexto regional volátil, el país tiene la oportunidad de convertirse en un modelo de adaptación, siempre que priorice políticas inclusivas y sostenibles.

Fuente: Informe «Crimen Organizado y Violencia en América Latina y el Caribe», Banco Mundial (abril 2025).