California se prepara para recibir la tormenta "más grande" del invierno

Además de la lluvia, el fuerte oleaje podría contribuir a las inundaciones costeras, donde la tierra aún está empapada debido a la tormenta que azotó la región el jueves y aumentó el caudal de ríos y arroyos.

Los Ángeles.- California se prepara para recibir este fin de semana una tormenta, considerada la «más grande» hasta ahora, que amenaza con causar inundaciones y deslizamientos de tierra en zonas que aún lidian con la acumulación de lluvias que cayeron en la semana, advirtió este sábado el Servicio Meteorológico Nacional (NWS).

Se esperan acumulaciones de agua de hasta 15 centímetros a causa de las lluvias en todo el sur de California, especialmente en los condados de Santa Bárbara, Ventura y Los Ángeles, donde se prevén algunas de las peores inundaciones.

Más de 8.500 miembros de múltiples organizaciones de seguridad pública se han movilizado en preparación para el clima extremo, dijo hoy Nancy Ward, directora de la Oficina de Servicios de Emergencia del Gobernador, en una conferencia de prensa.

Las lluvias comenzarán a caer este sábado por la noche y lo más fuerte se espera para el domingo.

Los efectos de la tormenta se sentirán desde la frontera de California con México hasta el norte del área de la Bahía de San Francisco con pronósticos de lluvias hasta el martes.

El Servicio Meteorológico Nacional de Los Ángeles emitió un alerta de nivel 4 -el más elevado- de «alto riesgo» por lluvia excesiva para Santa Bárbara y Oxnard el domingo.

«¡El 80 % de los daños relacionados con inundaciones y el 40 % de las muertes relacionadas con inundaciones ocurren durante días de alto riesgo!», señaló la organización en una publicación de X.

Mientras que zonas como San Francisco y Los Ángeles, están en el nivel «moderado» de riesgo 3.

Además de la lluvia, el fuerte oleaje podría contribuir a las inundaciones costeras, donde la tierra aún está empapada debido a la tormenta que azotó la región el jueves y aumentó el caudal de ríos y arroyos.

Las ráfagas de viento de 120 kilómetros por hora en las zonas de las montañas y la acumulación de nieve también representan un riesgo para las comunidades de esos sectores, advirtieron los meteorólogos de la NWS.