Ciudad de México.– Cada diez años Camila Sosa Villada cambia la pluma por la claqueta cuando vuelve a su faceta de actriz, una que aunque pueda parecer la más reconocida en el mundo del arte, no es la que más “libertad” le genera para crear, incluso cuando se trata de adaptar al cine su novela erótica ‘Tesis sobre una domesticación’(2019), que se estrena esta semana en México.
Aunque la escritora comenzó su camino hacia el éxito hace dos décadas, no fue hasta que publicó su novela ‘Las malas’, en la que cuenta su propia experiencia como trabajadora sexual trans, que Sosa despuntó y se convirtió en una de los referentes culturales “Queer” más reconocidas de Latinoamérica.
- ‘Tesis sobre una domesticación’ (2024) narra la historia de una actriz de teatro transexual (Sosa) quien, tras numerosos éxitos en su carrera, se encuentra con un abogado homosexual (Herrera) con quien inicia una relación y un proyecto de vida, aunque el deseo y la propia personalidad de la protagonista les impedirán construir la vida que planean.
Sin embargo, la autora argentina confiesa que desde que escribió ‘Tesis sobre una domesticación’ y la adaptó al cine guionizando numerosas escenas y produciendo la película e interpretando al personaje protagonista, cambiaron las necesidades sobre el tema central de su escritura.
A pesar de que el tema central ya no esté en la noche y las mujeres de su natal Córdoba, el sexo y erotismo siguen estando muy presentes en la cinta dirigida por Javier Van de Couter y coprotagonizada por el actor mexicano Alfonso Herrera, una oda a las cintas para adultos con las que Sosa creció cuando era joven.
Cine “no Queer”
Conociendo la literatura de Sosa, cabría esperar que sus próximas obras continuaran narrando las crueldades y vejaciones a las que se enfrentan las mujeres transexuales todavía en este siglo, pero para la intérprete, de 43 años, ‘Tesis sobre una domesticación’ se aleja de las narrativas características de este tipo de cine inclusivo.
Con estas narrativas diferentes, Sosa quiso descargar de responsabilidad a las nuevas generaciones “travesti”, sobre las que siente que aún siguen estancadas en el “sufrimiento” al que se enfrentaron en el pasado numerosas mujeres como ella por ser transexuales.
