LOS ÁNGELES.– Cardi B volvió a ser noticia esta semana, pero no solo por una victoria legal. La rapera fue absuelta de una demanda civil por agresión física en Los Ángeles, pero su salida del tribunal estuvo marcada por un altercado con un reportero que generó reacciones divididas en redes sociales.
El episodio ocurrió tras conocerse que un juez desestimó una querella por 24 millones de dólares presentada por Emani Ellis, una exagente de seguridad que acusaba a Cardi de haberla atacado en 2018 en una clínica de Beverly Hills.
La artista fue encontrada libre de toda responsabilidad, pero en medio del júbilo por el fallo, un periodista lanzó una pregunta personal que desató la ira de la cantante.
Visiblemente molesta, Cardi B lanzó un bolígrafo que un fan le había dado para un autógrafo directamente al rostro del reportero.
Acto seguido, lo confrontó a gritos: “Deja de faltarme al respeto. No me faltes al respeto. ¿Ves mujeres haciéndome ese tipo de preguntas? ¿Por qué tú, como hombre, crees que puedes hacerme ese tipo de preguntas?”, exclamó.
Su respuesta culminó con una frase que rápidamente se viralizó: “Compórtate. ¿Tu mamá no te enseñó a respetar a las mujeres?”.
Este nuevo encontronazo con la prensa opacó parcialmente el resultado del juicio. Ellis, quien aseguraba que Cardi B la había arañado, escupido y agredido verbalmente con insultos raciales, no logró probar sus acusaciones. El juez concluyó que no había evidencia suficiente para sustentar su versión de los hechos.
Conocida por su carácter explosivo, la artista no es ajena a este tipo de controversias. En 2023, lanzó un micrófono a una fan durante un concierto, y ahora, con este nuevo episodio, sigue dividiendo opiniones sobre los límites entre la fama, la privacidad y el respeto mutuo.
En julio de 2023, arrojó un micrófono a una fan durante un show en Las Vegas luego de que esta le lanzara agua en plena actuación. Aunque en esa ocasión también fue investigada, no enfrentó cargos.
Estos incidentes refuerzan la imagen de una artista que no tolera faltas de respeto, pero también reavivan el debate sobre el manejo de la fama, la presión mediática y la conducta esperada de las figuras públicas.