Los pacientes en su mayoría fueron procedentes de barrios vulnerables de la capital, quienes según sus declaraciones, recibieron servicios de transportes, medicamentos y consultas de manera gratuita.
La actividad contó con una inversión de más de un millón de dólares según sus organizadores, y un amplio equipo de médicos dominicanos y puertorriqueños especializados en las diferentes áreas de la salud.