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¿Cuándo ir al ginecólogo luego de un parto?

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SANTO DOMINGO.- En el segmento La Consulta la doctora Lilliam Fondeur responde las inquietudes de los televidentes sobre ginecología y relación de parejas.

Ya hace dos meses que tuve un parto. ¿Más o menos a los cuantos meses tengo que volver a visitar a mi ginecóloga?

Respuesta: Dependiendo del tipo de parto que hayas tenido, el tiempo que debe transcurrir puede ser distinto. Por ejemplo, en el caso de realizar una cesárea, se puede recomendar acudir al ginecólogo entre los 7 y 14 días después del parto para retirar los puntos. En el caso de haber tenido un parto natural, deberán transcurrir aproximadamente entre 15 y 20 días desde la fecha del parto.

En la primera revisión ginecológica tras el parto te recomendamos que lleves anotadas todas las dudas y preguntas que tengas. Es normal que en esta primera visita al ginecólogo tengas muchas dudas acerca de cuándo volver a tener relaciones sexuales, qué tipo de anticonceptivos son más adecuados para ti, dudas sobre la lactancia, etc. El ginecólogo se encargará de ofrecerte toda su ayuda y asesoramiento.

¿En qué consiste la primera revisión ginecológica tras el parto?

Esta revisión consistirá principalmente en comprobar que aquellos elementos del aparato reproductor femenino están volviendo a la posición previa al embarazo.

El ginecólogo palpará la zona del abdomen y revisará la altura y el tamaño del útero mediante un tacto vaginal, para comprobar que éste se ha contraído. El canal vaginal y los también se revisarán. También es posible que el ginecólogo solicite una citología ginecológica para comprobar el estado del cuello uterino. Otro aspecto a tener en cuenta consiste en controlar que la herida de la episiotomía o de la cesárea está cicatrizando de forma adecuada, y se comprobará el estado de las hemorroides, en el caso de que hayan aparecido durante el embarazo.

Las hemorroides son un tipo de complicación muy frecuente durante el embarazo y el parto, y pueden llegar a ser muy incómodas debido al dolor asociado, estreñimiento, sangrado, etc. El estado de las hemorroides suele mejorar tras el parto porque se incrementa la circulación sanguínea de la zona perineal. En la mayoría de los casos se resuelve el problema mediante un tratamiento médico-local, y sólo en el caso en que aparecen mayores complicaciones o bien trombos, se debe recurrir a la cirugía.

Los músculos del suelo pélvico, músculos que ayudan y regulan la continencia urinaria, también se analizarán en esta revisión ginecológica. El análisis de esta zona es importante ya que puede producirse incontinencia urinaria debido a la distensión aparecida en los músculos durante el embarazo. En aquellos casos más graves, se recomendará acudir a un tratamiento de fisioterapia especial para realizar unos ejercicios específicos que ayuden a fortalecer de nuevo esta zona. Tal y como se comentaba al principio del artículo, el cuerpo de la mujer sufre muchos cambios durante el embarazo, y es muy importante detectar aquellas transformaciones importantes que se hayan podido producir para poder buscar la mejor solución y volver a la normalidad en el menor tiempo posible.

En el caso de la inspección de las mamas se examinará la zona de los pezones para detectar posibles heridas o grietas a causa de la lactancia. En muchos casos, una simple pomada será una solución suficientemente eficaz.

También puede ser necesario, además de una revisión ginecológica, solicitar una analítica de sangre o un análisis de orina. Con este tipo de análisis se pretende controlar que no haya ningún tipo de anemia o infección. La anemia es una alteración habitual en la mujer, y en algunos casos simplemente será necesario tomar vitaminas o hierro, si físicamente te encuentras un poco decaída.

También se puede realizar la medición de la tensión arterial para comprobar que se tienen los mismos niveles que antes del embarazo.

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