REDACCIÓN INTERNACIONAL.- La @ es una presencia continua en nuestras vidas. Pasó de ser un símbolo prácticamente obsoleto del teclado de nuestras máquinas de escribir a convertirse en un pilar fundamental de la comunicación actual. Pero, ¿qué sabemos de este símbolo? ¡Vamos a bucear en el enigma del origen de la @!
La “arroba”, ese curioso símbolo, tiene diferentes denominación según los países. Así encontramos que en Italia se conoce como “caracol” o “ánfora”, para los griegos es el “patito”, para los turcos la “rosa”, los húngaros le llaman el “gusano” y los holandeses “la cola de mono”; pero el origen es para todos ellos igual de incierto.
La primera constancia que hay de la utilización de la @ es en un texto religioso en búlgaro que es traducción de uno griego del siglo XIII. La @ es la inicial de la palabra Amén.
También la encontramos en un registro aduanero entre Castilla y Aragón del siglo XV, en el que el término “arroba”, una medida de peso, había sido sustituido por el símbolo @ para abreviar. Se utilizó también en el siglo XVI; se ha encontrado en una carta comercial de 1536 que viajó de Sevilla a Roma y en la que sustituía al término “ánfora”, una medida también, ya que se refería a un ánfora de vino.
En el intento de resolver el enigma del origen de la @, otras teorías defienden que la arroba la utilizaron los monjes copistas medievales para gastar menos tinta sustituyendo a algunas expresiones latinas como “ad”. También podría derivar del griego clásico o del francés normando. El origen es en realidad absolutamente misterioso.
No se incluyó en los primeros teclados de las máquinas de escribir pero sí aparece en ellos a partir de 1900. Tenía un uso comercial e indicaba las veces que algo se reproducía o multiplicaba por un precio unitario. Cuando estaba a punto de caer en desuso fue rescatada del olvido por Ray Tomlinson.
Tomlinson es considerado el inventor del correo electrónico. En 1971 situó la @ entre el usuario y la dirección. Escogió este símbolo porque prácticamente no se utilizaba y con él no había confusión posible. Actualmente lo encontramos separando usuario y dominio o en Twitter, Instagram, etc. para indicar una cuenta. Es el símbolo de Internet y podemos verlo como anuncio de cibercafés o zonas que tienen acceso a la red. Lamentablemente, como en un principio no era un símbolo muy usado, en los teclados de los ordenadores no suele encontrarse en un lugar muy accesible.