Santiago.– Estudiantes de la carrera de Medicina en Santiago denunciaron la escasez de secciones para materias fundamentales, la limitada disponibilidad de laboratorios y deficiencias en la infraestructura que alberga la facultad, situación que, aseguran, está provocando retrasos significativos en su avance académico.
Según explicaron, algunos alumnos llevan hasta tres semestres esperando cupo para poder cursar asignaturas prácticas obligatorias, especialmente en áreas como hematología e histología.
La falta de espacios disponibles ha obligado a varios estudiantes a trasladarse constantemente entre Santiago, San Francisco de Macorís y Santo Domingo para completar materias y prácticas clínicas.
Uno de los afectados relató que debe viajar regularmente a San Francisco de Macorís, lo que representa un gasto adicional considerable.
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Los estudiantes cuestionaron además la distribución de cupos, indicando que mientras algunas secciones teóricas cuentan con hasta 60 alumnos, los laboratorios solo tienen capacidad para 20, lo que genera un cuello de botella en las materias prácticas.
Otra de las preocupaciones planteadas es el estado de los equipos y las condiciones de los laboratorios, particularmente en hematología. Explicaron que estos aparatos requieren temperaturas específicas para funcionar correctamente y que la falta de climatización adecuada afecta su rendimiento.
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Los estudiantes también señalaron que la edificación que alberga la facultad data de 1945 y consideran que ya cumplió su vida útil, especialmente ante el incremento sostenido de la matrícula en el área de ciencias de la salud en Santiago.
Aseguran que el crecimiento estudiantil no ha sido acompañado de una ampliación proporcional en aulas, laboratorios y personal docente, lo que agrava la problemática.
Por su parte, el doctor Ramón Emilio Francisco, gastroenterólogo y docente, denunció presuntas irregularidades en un concurso docente dentro de la Escuela de Medicina, alegando que se le violó el derecho a un nombramiento.
El galeno también criticó la falta de apertura de nuevas secciones, señalando que actualmente una sola sección de gastroenterología atiende a unos 70 estudiantes en un aula pequeña. «Hay estudiantes en el pasillo que no escuchan lo que el docente está explicando», afirmó.
Tanto estudiantes como docentes indicaron que se mantendrán firmes en sus reclamos hasta obtener respuestas concretas de las autoridades académicas, en busca de soluciones que garanticen una formación adecuada y condiciones dignas para el desarrollo de la enseñanza médica en Santiago.