Serena Williams, ganadora de 23 títulos de Grand Slam, cayó con honores en su regreso a las pistas en Wimbledon, torneo que ha ganado hasta en siete ocasiones, y vendió cara su derrota ante la australiana Maya Joint, que venció por 6-3, (6) 6-7 y 6-3.

En una batalla de 2 horas y 24 minutos y con una pista central abarrotada, la menor de las Williams, que no disputaba el torneo desde 2022, cuando también cayó en primera ronda frente a la francesa Harmony Tan, mostró un gran nivel y puso contra las cuerdas a Joint, que tuvo que ofrecer su mejor versión para derrotar a la estadounidense.

Tras recibir una invitación de la organización, la exnúmero 1, que saltó a la pista central después de más de 1.400 días, entró al encuentro muy concentrada, hasta el punto de disponer de dos oportunidades para romper el turno de saque de su rival en el quinto juego, aunque no logró convertir ninguna.

La joven australiana no acusó los nervios ni el escenario; se mostró muy firme en sus juegos al servicio y también logró incomodar a Williams, que estuvo errática en el primer set, con apenas un 57 % de primeros saques.

Esa falta de efectividad terminó pasándole factura en la primera manga, y Joint aprovechó una rotura en el octavo juego para, acto seguido, confirmar la ventaja para adjudicarse el set.

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El golpe anímico fue difícil de digerir para la estadounidense, que volvió a comenzar el segundo parcial con dudas y cediendo su primer turno al saque, lo que permitió a la australiana tomar ventaja.

La estadounidense no se rindió y tuvo dos oportunidades de igualar el tanteo en el cuarto juego, pero cuatro buenos saques de Joint despejaron cualquier esperanza.

Aún así, la menor de las Williams no se rindió y obtuvo esa ansiada rotura, aunque no pudo certificarlo con el servicio.

De nuevo, con 4-3 abajo, la exnúmero 1 mundial volvió a recuperar el terreno perdido y salvó cuatro bolas de ‘break’ en el décimo juego después de cometer dos dobles faltas seguidas, para, como mínimo, forzar el ‘tie-break’.

En la muerte súbita, Serena mostró su mejor versión con el saque e incluso llegó a levantar un punto de partido para después conseguir forzar el set definitivo.

Con la buena dinámica, la de Compton avisó en el juego inaugural y tomó ventaja en el tercero, cuando concretó el ‘break’, aunque no pudo ratificarlo con su saque y, a partir de ahí, el desgaste físico empezó a pasarle factura.

Cuatro juegos consecutivos de la australiana colocaron una ventaja en el marcador, que fue imposible de recuperar, y Joint cerró el encuentro con el saque, en el segundo punto de partido.

Tras el duelo, la pista central despidió a Serena entre aplausos, en la que, posiblemente, sea su última aparición en el All England.