Carlo Ancelotti (Fuente externa)

REDACCIÓN INTERNACIONAL (ABC.es).- Cristiano Ronaldo es el máximo culpable de esta película. Cuarenta dianas suma el conjunto madridista en los trece partidos disputados esta temporada, ocho de Liga (30 dianas), dos de Champions (7) y los tres de las Supercopas (3). Diecinueve de ellos son del Balón y Bota de Oro. Los ha marcado en doce encuentros.

Chicharito (Javier Hernández), James, Benzema y Bale son quienes le surten de pases de platino. En el único partido que el luso faltó, los blancos perdieron 4-2 en San Sebastián. Sí estuvo el portugués en la otra derrota de esta temporada, el 1-2 sufrido en el clásico liguero. Desde entonces, todo han sido victorias para el conjunto de Ancelotti. Culpa de un futbolista que no tiene límite. Aún no se lo ha encontrado. Ni él ni nadie.

A sus 29 años, Ronaldo vive la mejor época de su carrera profesional, un punto al más alto nivel que parecía imposible de alcanzar después de anotar 60 dianas en la campaña 2011-12, Aquellos 60 aciertos los consiguió en 55 encuentros, con un promedio de 1,09. Ahora lleva 19 tantos en doce encuentros, con una media de 1,58. Ha firmado 15 dianas en siete jornadas ligueras, 2,13 por partido. Es un récord de la historia de la Ligaespañola, que nació en 1928. No es baladí. Es un delantero de otra época.

El promedio del plantel en su conjunto es soberbio: 40 aciertos en 13 partidos, más de tres tantos por encuentro. El Madrid es el máximo goleador de Europa. Y su estrella es el Pichichi del continente. Cristiano ha celebrado 19 goles en los doce partidos que ha jugado. Su media es sobrehumana, de la era de Bata y Gorostiza: 1,58.

Carlo Ancelotti, Paul Clement, Fernando Hierro, Giovanni Mauri y William Vecchi, el «staff» técnico del equipo, no dejan de sorprenderse ante «la dedicación» obsesiva de Ronaldo «por ser el mejor» futbolista del planeta. Tiene 29 años y trabaja físicamente «al límite» para mantener ese potencial físico que permita explotar su enorme calidad como artillero. Una clase que demuestra con la pierna derecha, con la izquierda y con los remates de cabeza. En saltos que alcanzan los tres metros y que son acompañados por un giro de cuello monumental.

Carlo Ancelotti afirma que CR7 «es el jugador más completo que conozco». Su nivel como rematador es insuperable. «Su salto supera el metro y medio de distancia entre los tacos y el césped», señalan quienes trabajan con él. El entrenador, que ha dirigido a una docena de los mejores jugadores del mundo, es rotundo: «Su capacidad para rematar no la tiene nadie».

El cuerpo técnico vive con una figura que es autodidacta. Mauri dirige las sesiones físicas, pero CR7 añade un trabajo extra para alcanzar ese máximo nivel de velocidad punta y zancada tan difícil de frenar. «Nadie mejor que él conoce sus músculos y él se prepara como mejor cree para ponerse a punto, como a él le gusta». Su resistencia es el arma secreta. «En el minuto noventa puede decidir con una arrancada fulgurante y un disparo». Se sabe controlar para guardar fuerzas y explotar sus mejores genes hasta el final. Sacar ese «reprise» al final de los partidos es una virtud que solo exhiben quienes se cuidan para estar a tope.

Fuente: ABC.es