Los New York Knicks asaltaron este miércoles el Frost Bank Center de San Antonio y, con 30 puntos de Jalen Brunson, ganaron por 105-95 a los Spurs y tomaron ventaja 1-0 en las Finales de la NBA, cuyo segundo encuentro se disputará el viernes en este mismo escenario.
Los Knicks prolongaron su extraordinario momento de forma y, con carácter y talento, sellaron su duodécima victoria consecutiva en estos ‘playoffs’, tras eliminar a los Atlanta Hawks y arrollar 4-0 a los Philadelphia 76ers y a los Cleveland Cavaliers en su camino hacia sus primeras Finales en 27 años.
Los Spurs sucumbieron pese a los 26 puntos y doce rebotes del francés Victor Wembanyama, en su debut en unas Finales NBA tras ser MVP del Oeste.
Estuvieron catorce abajo en el marcador los Knicks, pero el equipo de Mike Brown volvió a demostrar madurez. En el Frost Bank Center, repleto de aficionados de los Spurs, fueron Ben Stiller, Spike Lee y Patrick Ewing quienes lideraron la delegación de famosos y leyendas del baloncesto en celebrar.
Brunson selló trece de sus treinta puntos en el cuarto período, tras reponerse de un percance en una rodilla. OG Anunoby aportó doce en el último segmento y acabó con 17. El dominicano Karl-Anthony Towns aportó un doble-doble de 18 puntos para los Knicks, que se hicieron con ventaja de campo en la serie.
Wembanyama intentó rebelarse, pero sus once puntos y siete rebotes, sumados en el cuarto período, no les bastaron a los Spurs. Tampoco los 16 del novato Dylan Harper, que fue de más a menos, ni los 17 de Stephon Castle.
A los hombres de Mitch Johnson les tocará reaccionar inmediatamente para contener el impulso de los Knicks.
Ritmo feroz en San Antonio
Fue un partido físico, con altos ritmos y agresividad en cada posesión, la misma receta que llevó a ambas franquicias a jugarse el anillo. Y lo fue desde el principio.
Lo comenzaron mejor los Knicks, pero los Spurs contestaron con un contundente 20-3 al ritmo de Dylan Harper, prácticamente perfecto en el inicio del partido, con diez puntos en el primer período, la mejor marca para un novato en unas Finales desde 1998, cuando la NBA empezó a tomar este tipo de estadísticas.
Los Spurs alcanzaron los diez puntos de ventaja en el primer período (27-17) y forzaron el tiempo muerto de unos Knicks, asustados también por las condiciones de Jalen Brunson.
El líder de los Knicks se retiró momentáneamente con dolor en una rodilla tras un choque con Harrison Barnes, pero pudo regresar a competir y sostuvo a su equipo con once puntos en la primera mitad.
Wembanyama solo conectó dos de sus primeros ocho tiros, y el protagonista inesperado de la primera mitad fue Julian Champagnie, un francotirador desde el arco con un cinco de seis que envió a los Spurs arriba 55-48 a los vestuarios.
Los Spurs se sintieron al mando del partido al comienzo del tercer período, cuando elevaron su ventaja hasta el 62-50, después de que los Knicks apenas anotaron uno de sus primeros diez tiros de campo.
La fe los Knicks, la mano de Brunson
Pero los neoyorquinos, un equipo que remontó 22 puntos de desventaja en el último cuarto de las finales del Este contra los Cleveland Cavaliers, demostraron fortaleza mental. Towns llevó de la mano a los Knicks con diez puntos y cuatro rebotes para igualar el encuentro 76-76 a falta de doce minutos para el final.
Empezaron a entrar los triples para los Knicks. Tras el dos de diez del tercer cuarto, Anunoby conectó dos y metió ocho puntos en poco más de tres minutos. Empujaron los neoyorquinos, pero Castle respondió para los Spurs, en un intercambio de golpes que seguiría hasta el final.
- Brunson subió el volumen con unas jugadas espectaculares y firmó ocho puntos seguidos para unos Knicks que se pusieron arriba 94-86 con 6.03 por jugar. Pero Wembanyama, con el segundo triple de su noche y una entrada ante Towns, dio vida a los Spurs y recortó el margen a un punto para abrir una mini prórroga final con 3.24 en el cronómetro.
El parcial de los Spurs alcanzó el 9-0 y Wemby, los 10 puntos en el último segmento, para dar ventaja 95-94 a San Antonio. Pero allí se acabaron las esperanzas de San Antonio.
Porque los Knicks sellaron un parcial final de 11-0, al ritmo de un Brunson que anotó desde prácticamente todas las posiciones. El 11 de los Knicks enseñó el camino a su equipo. Y su sueño pasará por el Madison Square Garden.