Nueva York. – La NBA incorporará, a modo de prueba durante la Summer League, un sensor integrado en los balones de baloncesto para detectar el contacto con el balón y mejorar situaciones arbitrales, como distinguir el último jugador en tocar la pelota antes de que salga fuera de la pista.
El balón contendrá un chip que detectará el contacto con la pelota, y este sensor «no afecta de forma significativa al peso, al tacto ni a la jugabilidad del balón», anunció la NBA en un comunicado.
Prueba de sensores para apoyar el arbitraje
Los datos recopilados por el sensor servirán de apoyo para futuras aplicaciones en el arbitraje, como la determinación de quién fue el último en tocar el balón antes de que salga fuera de la pista.
Este anuncio de la NBA coincide con la polémica acontecida durante el Portugal–Croacia (2-1) de dieciseisavos de final del Mundial, en el que el sensor del balón de fútbol registró un ligero contacto con el pelo de un jugador, apenas imperceptible para el ojo humano.
Esto hizo anular el gol croata que hubiera llevado el partido a la prórroga en el último minuto del descuento.
La Summer League también ensayará el tiro libre único
La incorporación del sensor en la pelota de baloncesto durante la próxima Summer League de este julio no es la única novedad de la NBA, que también anunció que probará la regla de tiro libre único.
Se trata de una regla en la que cualquier falta que normalmente resultaría en uno, dos o tres tiros libres, bajo las normas estándar de la NBA, esta vez se traducirá en un único intento de tiro libre.
Ese intento valdrá la misma cantidad total de puntos que los tiros libres a los que reemplaza.
Sin embargo, no se aplicará durante todo el partido. Las reglas estándar de tiros libres de la NBA se aplicarán durante los dos últimos minutos del cuarto período y a lo largo de la prórroga.
Esta norma de los tiros libres ya se ha aplicado en la NBA G League desde la temporada 2019-20, con el objetivo de mejorar la fluidez del juego.
