Madrid, España.- El equipo de República Dominicana ha vuelto a ganar la IV Edición del Mundialito de Baloncesto por la inmigración al vencer a Ecuador por 72-61. Ecuador puso lo mejor para ganar y repite la plata de 2008. Los dominicanos han ganado por cuarta vez consecutiva el torneo.

La competición, que contó con casi 250 jugadores de 12 países, tiene como objetivo fomentar la integración y ha sido organizada por la Federación Española de Baloncesto y la Comunidad de Madrid.

Jorge Rosario, jugador dominicano, se mostró bastante contento con la actuación de su equipo, que ha ganado las cuatro ediciones del Mundialito. El pívot, que vive en Legazpi pero juega para el equipo Gerindote en Castilla-La Mancha, admitió que habían venido pensando que podrían "repetir los éxitos de los años anteriores".

Carlota Castrejana, directora general de Deportes de la Comunidad, presidió la ceremonia de clausura, pero antes siguió el partido con el interés de alguien que conoce el deporte: jugó para la selección española de baloncesto en los Juegos Olímpicos de 1992. Para Castrejana tener equipos de China, Estados Unidos y Marruecos jugando juntos "ayuda mucho a la integración".

El equipo finalista ecuatoriano fue un buen ejemplo de la idea que intenta promover el torneo. Según la normativa de la competición, cada equipo tiene que tener cinco jugadores nativos del país, pero los demás pueden ser de cualquier sitio. Ecuador contaba con jugadores de Paraguay, España, Argentina e incluso dos dominicanos, su rival en la final.

La ONG Fundación Deporte y Cooperación, que promueve la integración social por medio del deporte, ayudó con la organización. Thomas Dalury, su representante, explicó que incluso jugar durante el fin de semana tiene sus problemas. "Casi todo el equipo filipino trabaja hasta muy tarde en restaurantes y empezar pronto por la mañana fue difícil para ellos", dijo.

La Federación de Baloncesto busca promover la participación de las mujeres y también organizó un partido femenino. República Dominica ganó esta vez contra Bolivia: 47-42.

David Paredes, jugador ecuatoriano que destacó por la rapidez de sus ataques, resumió así la importancia de la competición para sus participantes: "Esperamos todo el año para jugar aquí"