En la década de 1960 también fungió como secretario ejecutivo de la Dirección General de Deportes y del Comité Olímpico Dominicano, supervisor general de boxeo y lucha

SANTO DOMINGO.- Murió la mañana de este jueves el abogado y deportista Alejandro Asmar Sánchez, “Don chito”. Sus restos serán expuestos este viernes en la funeraria Blandino de la avenida Abraham Lincoln.

Asmar Sánchez, inmortal del deporte dominicano, venía padeciendo quebrantos de salud desde hace un buen tiempo.

Estuvo casado con doña Ana con quien procreó a Pilar y Alejandro Asmar.

Don Chito Asmar, nacido el 30 de septiembre de 1930, fue un ex beisbolista, como pelotero jugó para el equipo Licey B en los eventos interbarriales en la que se desempeñó como lanzador. Con el seleccionado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo fue campeón del torneo superior distrital de 1950, 51 y 52 respectivamente.

Posteriormente fue el manager del equipo de La Normal Presidente Trujillo.

Como propulsor desempeñó importantes posiciones en el deporte, principalmente fue por más de 40 años fue asesor de la Federación de Peloteros Profesionales de la que fue su presidente fundador, así como Jefe de Árbitros de los torneos de béisbol de 1960 a 1962.

Igualmente, fue secretario de la Asociación Nacional de Béisbol Amateur, presidente fundador de la Federación de ese deporte de categoría juvenil, fundador y director de la Escuela Nacional de Árbitros de Béisbol y luego de la Federación de Árbitros y Anotadores (1973).

En la década de 1960 también fungió como secretario ejecutivo de la Dirección General de Deportes y del Comité Olímpico Dominicano, supervisor general de boxeo y lucha, presidente del jurado del hipódromo Perla Antillana, titular de la Comisión Hípica Nacional.

También, fundador de la Liga de Verano de Béisbol de la República Dominicana, que funcionó a principios de los años 70 y luego fundador y abogado de la Asociación de Scouts de Grandes Ligas, junto a Epifanio Guerrero.

Don Chito Asmar fue fundador, asesor jurídico y miembro de la Confederación de Peloteros Profesionales del Caribe y profesor de reglas de béisbol.

Sus servicios en la actividad deportiva y social concluyeron ocupando la presidencia por varios períodos del club Naco, entidad a la que llevó a un notable crecimiento.

Por su amplia hoja de servicio en el deporte fue llevado a la inmortalidad deportiva en el  Ceremonial del 2005.

Escribió varias obras entre las que se destacan “De lo pagano a lo Divino”, o ?Entre la tierra y la cruz”.

Como abogado, ocupó importantes posiciones. Fue miembro de la Suprema Corte de Justicia.

En su hogar conservó una multitud de placas, diplomas, trofeos y otros documentos como testigos de los múltiples reconocimientos y honores obtenidos en su prolongada carrera en el deporte.