Organizaciones civiles del sur de Florida advirtieron este miércoles a los aficionados de fútbol que piensan viajar a Estados Unidos para seguir el Mundial, que no lo hagan, debido a que se exponen a «humillaciones, violaciones de derechos humanos y deportaciones».
- Estados Unidos no es un lugar seguro; Miami no es un lugar seguro para los fans ni para los atletas, porque si a ellos les niegan la entrada, a un árbitro que fue escogido el mejor árbitro de África en 2025, ¿qué les estará pasando a las personas que vienen para los juegos, pero no tienen ese reconocimiento y no trabajan con la FIFA?», dijo a EFE Yareliz Méndez Zamora, del Comité de Servicio de los Amigos Americanos (AFSC, en inglés).
AFSC y otras asociaciones civiles convocaron este miércoles una rueda de prensa frente a la sede de la FIFA en Miami, donde cuestionaron que el torneo no es seguro para los aficionados debido a la estricta política migratoria del Gobierno estadounidense.
Méndez Zamora recordó el caso del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, quien había sido designado por la FIFA para arbitrar varios partidos del Mundial, pero le fue denegada la entrada al país una vez llegó al Aeropuerto Internacional de Miami.
Ese rechazo se relacionó con una supuesta asociación del colegiado con personas sospechosas de pertenecer a organizaciones terroristas, según informó este miércoles un funcionario estadounidense, bajo condición de anonimato.
Además, la selección de Senegal fue sometida a registros exhaustivos en la propia pista del aeropuerto a su llegada al país, mientras que a los jugadores de Uzbekistán se les obligó a que fueran cacheados y a que perros policía rastrearan sus bolsas de viaje antes de un amistoso contra Países Bajos.
El cineasta y activista estadounidense Billy Corben fue más allá durante la rueda de prensa de este miércoles e invitó a los aficionados a no viajar a Estados Unidos para evitar vejaciones.
Si aún no te has subido a ese avión, no lo hagas. No vengas. Sufres el riesgo de sufrir indignidades, humillaciones, violaciones de derechos humanos y deportaciones», dijo Corben.
La estricta política migratoria en Estados Unidos, especialmente desde el regreso del presidente Donald Trump a la Casa Blanca, ha sido un tema de frecuente discusión en torno al Mundial, que se disputa del 11 de junio al 19 de julio en Canadá, Estados Unidos y México.
La propia Administración Trump ha asegurado que recibiría con los brazos abiertos a los aficionados, mientras aumentaba las restricciones sobre los ciudadanos de varias naciones participantes, como Haití, Costa de Marfil o Senegal.
Los activistas también pidieron a la FIFA garantías de que no se llevarán a cabo redadas migratorias en las sedes y zonas de aficionados de la Copa Mundial ni en sus inmediaciones.
