El seleccionador de Senegal, Pape Thiaw, celebró este viernes la goleada por 5-0 sobre Irak en el Toronto Stadium como una victoria imprescindible para seguir con vida en el Mundial, mientras que el técnico iraquí, Graham Arnold, lamentó una expulsión temprana que, a su juicio, condicionó por completo el partido y precipitó la eliminación de su equipo.

Senegal, que llegaba obligado a ganar tras las derrotas ante Francia y Noruega, queda ahora pendiente de otros resultados para saber si accede a la fase eliminatoria como uno de los mejores terceros. Para Irak, último equipo clasificado para el torneo y de regreso en una Copa del Mundo por primera vez en 40 años, la derrota cerró su participación sin puntos.

El objetivo era terminar el trabajo. Había que hacerlo si queríamos mantenernos vivos», afirmó Thiaw tras el encuentro.

El seleccionador senegalés reconoció que la primera parte fue complicada, incluso con Irak en inferioridad numérica, y explicó que a su equipo le pesaba no haberse puesto por delante en los partidos anteriores. Después, dijo, Senegal corrigió el plan, conservó mejor el balón y obligó al rival a correr hasta que el desgaste abrió el partido.

Una vez que nos reorganizamos, pedimos al equipo conservar el balón y hacerlos correr», señaló el técnico, satisfecho también con la respuesta del banquillo.

El nombre propio de esa reacción fue Pape Gueye, que entró en la segunda parte y marcó dos goles, el primero apenas 80 segundos después de pisar el terreno de juego. El centrocampista del Villarreal español dio a Senegal la profundidad y el golpeo exterior que Thiaw buscaba para romper la resistencia iraquí.

Es alguien que en la selección nos marca muchos goles. Pensé que podía desbloquear el partido con disparos lejanos», explicó el seleccionador a preguntas de EFE. «Él estaba motivado para venir a aportar su grano de arena y lo hizo bien», añadió.

Thiaw también valoró el 5-0 como un resultado histórico, pues es la primera vez que un equipo africano marca al menos cinco goles en un Mundial, aunque insistió en que el equipo todavía puede mejorar si continúa en la competición. «Siempre da placer batir récords, porque somos competidores», afirmó.

Arnold, por su parte, situó la clave del partido en la roja recibida por Irak en los primeros minutos. El técnico australiano consideró que su equipo sostuvo el encuentro durante un tramo, pero acabó pagando el esfuerzo físico y mental ante un rival de mayor nivel competitivo.

Mentalmente, fue muy duro para los jugadores recibir una tarjeta roja tan pronto en el partido», dijo Arnold, que asumió parte de la responsabilidad por los cambios realizados en la segunda parte para dar minutos a más jugadores.

El seleccionador iraquí defendió el esfuerzo de sus futbolistas, pero subrayó la distancia existente entre Irak y selecciones como Senegal, con jugadores en grandes clubes y ligas europeas. «Tu selección nacional es tan fuerte como tus ligas locales», afirmó.

Pese a la eliminación, Arnold pidió apoyo para sus jugadores y recordó el mérito de haber llevado a Irak al Mundial. «Todos en Irak deberían estar orgullosos del hecho de que llegamos hasta aquí», concluyó.

Temas relacionados

graham arnoldirakmundialpape thiawsenegaltoronto stadium