Javier Aguirre, seleccionador de México, afirmó este viernes que le cae «como una patada en el estómago» la posibilidad de que la FIFA modifique el horario del partido de octavos de final que sus pupilos jugarán este domingo con Inglaterra, porque supone alterar todo su plan de trabajo.
Estoy muy molesto. Me cae como una patada en el estómago, porque ahora hay que cambiar todo, todo el plan y el trabajo, porque te estás tragando seis horas que tienes programadas. No me gusta nada, aunque evidentemente acataremos lo que diga la FIFA, pero no nos gusta ni a mí ni a mis jugadores”, dijo ‘el Vasco‘ Aguirre a periodistas.
Los pronósticos de fuertes tormentas eléctricas a partir de la tarde del domingo han trazado en las últimas horas un escenario alternativo, que consiste en anticipar al mediodía el encuentro programado oficialmente a partir de las 18.00 horas (23.00 GMT) en el estadio Azteca.
Un evento similar provocó el retraso del partido de dieciseisavos de final jugado el 30 de junio por México y Ecuador en el mismo escenario, lo que ha aumentado el número de voces que sugieren el cambio, aunque la FIFA no ha dado la última palabra.
Aguirre expresó que un eventual cambio del horario afectaría la programación de «la comida, la siesta, la fisioterapia, todo».
Parece una tontería, pero no lo es. Hoy están trabajando 60 personas para que 26 jugadores salgan el domingo a ganar el partido; no es cosa menor. Entiendo razones y argumentos, pero a mí nadie me consultó y estoy bastante molesto», enfatizó.
