El seleccionador francés, Didier Deschamps, salió este jueves en defensa de Kylian Mbappé, destacando que es «un capitán ejemplar», cuya incidencia va más allá de los goles, y negando que sea «un dictador», como muchos lo consideran.
Muchos piensan que Kylian es una especie de dictador que solo piensa en sí mismo, pero es alguien que, como capitán, es ejemplar. Lo demuestra con lo que hace en el terreno de juego, más allá de todos los goles que marca», afirmó en la rueda de prensa posterior a la victoria ante Marruecos por 2 a 0, que selló el pase francés a semifinales del Mundial.
En su comparecencia, Deschamps tuvo tiempo para compartir su punto de vista de la larga pausa que precedió al penalti que Yassine Bounou detuvo a Mbappé, y aseguró que aún no comprende qué pasó.
Me dio la impresión de que hubo una revisión del VAR que el árbitro confirmó y que después hubo otra llamada para ver una falta, y ahí se pasaron casi dos minutos revisando las imágenes. Pero bueno, es esa duda de ahí. El caso es que tardó muchísimo tiempo y Kylian ya estaba listo para tirar. No le voy a buscar una excusa a Kylian, pero obviamente es una situación que no era nada fácil», señaló.
Además, se deshizo en elogios hacia la capacidad de reacción de sus pupilos tras una primera mitad en la que fallaron varias ocasiones claras.
En la primera parte, con ese penalti parado y las tres ocasiones, nos faltó efectividad; pero eso no genera dudas en la cabeza de mis jugadores, y mucho menos en la de Kylian (Mbappé). Además, el rival también tiene que correr muchísimo y, con un poco más de cansancio, aparecen más espacios, ahí está. También concedimos realmente muy pocas ocasiones», expresó Deschamps.
Un gol de Mbappé y otro de Ousmane Dembélé tumbaron la resistencia marroquí en la segunda mitad y enviaron a Francia a semifinales por tercer Mundial consecutivo.
Fue el octavo tanto del delantero del Real Madrid en el Mundial, con lo que alcanzó a Lionel Messi en lo alto de la tabla por la Bota de Oro.
La selección francesa se verá las caras el 14 de julio en Dallas con el vencedor del partido que España y Bélgica juegan este viernes en Los Ángeles.