Rodrigo Hernández, capitán de la selección española, aseguró que la consigna, ante la final del Mundial del próximo domingo contra Argentina, es que «hay que tener más ganas de ganar que miedo a perder».
Ya se lo dije a los muchachos antes de la semifinal: que hay que tener más ganas de ganar que miedo a perder, y es lo que vamos a hacer», indicó en la conferencia de prensa oficial previa a la final, celebrada en el Fanatics Fan de Nueva York.
«El objetivo era estar el domingo donde vamos a estar y ahora, el objetivo s ganarla. Teníamos ese objetivo y ahora nos toca el rival que más ha demostrado en los últimos años que está en mejor forma. Es un test, ver si somos capaces de levantar la copa contra el rival más en forma», dijo Rodri, que reafirmó su idea de que «hay que ser ambicioso».
Es un test, ver si somos capaces de levantar la copa contra el rival más en forma», dijo Rodri, que reafirmó su idea de que «hay que ser ambicioso».
Las declaraciones de Rodri se dieron a dos días de afrontar la final del Mundial. Dijo que la afrontan con el objetivo de que su generación, campeona de la Liga de Naciones 2023 y la Eurocopa 2024, ponga el broche de oro con el título del torneo.
“Venimos de un proceso gradual de crecimiento. Hemos visto a un equipo madurar a lo largo de los últimos años. Lo dije en su día, esta generación iba a dar que hablar. El camino hasta llegar a lo más grande que puede conseguir un futbolista es el que hemos hecho. Ir demostrando primero a pequeña escala, con la Liga de Naciones, luego la Eurocopa y estar ahora en la final de un Mundial. Estamos contentos del proceso, nuestra ambición va más allá. El domingo tenemos un reto muy bonito para hacer inolvidable a una generación”, destacó.
El camino hasta llegar a lo más grande que puede conseguir un futbolista es el que hemos hecho. Ir demostrando primero a pequeña escala, con la Liga de Naciones; luego, la Eurocopa, y estar ahora en la final de un Mundial. Estamos contentos del proceso, nuestra ambición va más allá.
El domingo tenemos un reto muy bonito para hacer inolvidable a una generación, destacó.
Nuestro objetivo, cuando vinimos, era ganar el Mundial. Teníamos el convencimiento de que así podía ser. Hemos demostrado que esta selección puede ganar a grandes rivales y ahora toca el rival que más en forma ha estado los dos últimos años. Será un test para saber si podemos levantar este Mundial contra el rival más en forma”, completó.
El objetivo de ser campeones del Mundo, que emularía lo conseguido en Sudáfrica 2010, la primera y única, hasta el momento, en la que España fue campeona.
Ha pasado mucho tiempo. El fútbol ha cambiado, pero sí creo que la mentalidad de ir a por algo que parecía imposible para nuestro país… Ellos lo hicieron posible. Eso sería lo que cogería de esa generación. Tenían un estilo diferente, pero consiguieron tener esa determinación que considero positiva para contagiar a mis compañeros”, valoró.
Partido ante Argentina, para el que confía en las posibilidades de España al considerarse un rival “difícil de batir”.
No te lo voy a decir públicamente —las debilidades de España—, que tomarán nota”, bromea. “Todos tenemos fortalezas y debilidades. Nosotros somos un equipo muy completo y difícil de batir; lo hemos demostrado todo el torneo. Manejamos muy bien nuestra área, la rival y el centro del campo. Tenemos pocas debilidades, pero me las reservo”, aseguró.
Por otro lado, explicó cómo vive su rol de capitán de España antes de afrontar la final del Mundial.
Ahora me toca ser el capitán, que es un pasito más del rol de liderazgo que entendía tenía que tener. Aprendiendo de los capitanes anteriores, de lo que supone ser capitán. Tiene su complejidad porque los compañeros se fijan en ti en los momentos difíciles. Ahí he tenido que dar un paso adelante”, señaló.
Y recordó la figura de Álvaro Morata, capitán de España antes de él.
No he hablado con él los últimos días, pero sí antes del Mundial. Estoy seguro de que estará con nosotros apoyándonos; ha sido un jugador importantísimo para nosotros y ojalá podamos celebrar con él el triunfo el domingo porque ha sido una pieza importante para llegar a lo que somos hoy”, dijo.
Un Rodri que “no” consideró importante si “cambiaría algo” de su carrera deportiva por ser campeón del Mundo, lo “más grande” que le puede pasar a un futbolista. Además, explicó cómo superó las críticas iniciales durante el Mundial hasta alcanzar su mejor nivel.
Al principio del torneo intenté no escuchar demasiado y confiar en mí mismo. Una de mis grandes cualidades en el campo es esa precisión con la pelota. Estoy muy feliz con mi progresión como jugador y como grupo. Contra Francia hicimos uno de nuestros mejores partidos como equipo; contra Argentina tenemos que hacerlo incluso mejor porque son los campeones”, señaló.
