La FIFA confirmó este miércoles que tiene la intención de vender el 20 % de FIFA Forward Enterprise (FFE), la nueva filial que busca crear para manejar las operaciones comerciales y los eventos de la organización, como el Mundial.
En un explicativo publicado en su página web, que resume de manera didáctica la información publicada hasta la fecha, la FIFA aseguró que la nueva filial está valorada en unos 20.000 millones de dólares, de acuerdo con J.P. Morgan.
La idea del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, es, si las federaciones aprueban la creación de la filial, vender una participación minoritaria del 20 % a inversionistas para generar 4.200 millones de dólares en efectivo.
Para la FIFA se trataría de socios inversionistas que J.P. Morgan ayudará a buscar, sin acceso a la gestión del fútbol ni control sobre la nueva empresa.
Los inversores tendrían una participación minoritaria y sin control en FFE, que es una filial comercial, no en la FIFA«, aseguró, e insistió en que estos socios no tendrán «ningún papel en decisiones sobre cuestiones como el formato, la frecuencia o la ampliación del Mundial».
Esos 4.200 millones servirán para el nuevo Programa FIFA Fast-Forward (FFFP), que puede repercutir en 20 millones de dólares por federación.
Esos 20 millones se añaden a otros 20 millones que cada federación percibirá a través de FIFA Forward para el periodo 2027-2030, si se aprueba la filial, más del doble de los 8 millones que recibieron en el periodo 2023-2026.
La FIFA aseguró que la nueva filial solo se creará si cuenta con el apoyo de la mayoría de las 211 federaciones miembro y la aprobación del Consejo de la FIFA.
Aunque en el explicativo no aparece una fecha para la aprobación de la nueva estructura, el diario británico The Times aseguró este miércoles que las federaciones han recibido un plazo de 53 días.
El plan ha recibido fuertes críticas de algunas confederaciones de fútbol, como la europea (UEFA), que ha criticado el fin lucrativo del proyecto, o de la asiática (AFC) y la norteamericana (Concacaf), que denuncian que se ha diseñado a sus espaldas.
