Aunque luego pidió disculpas, a Le Graët le llovieron las críticas por el desdén con el que trató al que es una de las mayores, sino la mayor figura del fútbol francés en toda la historia.

París.- La Justicia gala ha abierto una investigación contra el presidente de la Federación Francesa de Fútbol (FFF), Noël Le Graët, por los delitos de acoso moral y sexual, después de que fuera suspendido de sus funciones por las acusaciones de varias mujeres y por sus polémicas declaraciones sobre Zinedine Zidane.

La Fiscalía de París explicó a EFE este martes que la investigación que ha puesto en marcha es consecuencia de los elementos que le comunicaron los servicios de inspección del departamento de Educación y Deportes.

Esos delitos están castigados en Francia con penas de hasta tres años de cárcel y 45.000 euros de multa.

La Fiscalía no dio más detalles sobre el contenido de esa comunicación, pero es de conocimiento público que los inspectores han recibido testimonios de empleadas de la FFF sobre comportamientos que podrían asimilarse a acoso sexual, y también de la agente de futbolistas Sonia Souid.

En declaraciones a los medios, Souid había explicado varias situaciones embarazosas que vivió con Le Graët y se quejó de que el presidente de la FFF la veía no como la profesional que es, sino "como dos tetas y un culo".

El pasado día 11, la federación anunció que lo apartaba de sus funciones hasta que se haga pública la auditoría que ha encargado la ministra de Deportes, Amélie Oudéa-Castéra, sobre la gobernanza de la institución, y en particular sobre esas acusaciones de acoso sexual.

Le Graët, que tiene 81 años y ha estado al frente de la institución desde 2011 (su mandato expiraba en 2024), se vio también envuelto en una fuerte polémica por unas declaraciones a la emisora RMC el pasado día 8, cuando se le preguntó por Zidane en relación con la reciente renovación de Didier Deschamps como seleccionador de Francia.

Cuando se le planteó la posibilidad de que Zidane opte por irse a entrenar a otro club o a otra selección, una vez que se ha prolongado la vinculación hasta 2026 a Deschamps, afirmó: "Me importa un bledo, ¡que se vaya donde quiera! Puede ir donde quiera, a un club...".

Pero no se quedó ahí. A la cuestión de si había hablado con Zizou indicó que, si le hubiese llamado, "no le habría cogido siquiera el teléfono".

Aunque luego pidió disculpas, a Le Graët le llovieron las críticas por el desdén con el que trató al que es una de las mayores, sino la mayor figura del fútbol francés en toda la historia.