El grito de dolor al caer fue desgarrador y, tanto sus compañeros, como los rivales y los espectadores en las gradas no podían creer lo que estaba sucediendo. El jugador de 24 años terminó retirándose del recinto en camilla

ESTADOS UNIDOS.- La victoria a domicilio de los Indiana Pacers por 131-112 sobre los Orlando Magic se vio empañada por una escalofriante lesión que preocupó a más de uno en el mundo de la NBA, y sobre todo a los presentes en el Amway Center.

 

El joven escolta de la franquicia local Devin Cannady fue el protagonista de la jornada después de sufrir una fractura abierta del tobillo derecho a falta de tres minutos para el cierre del primer cuarto.

 

La terrible acción se produjo en el inicio del partido, después de caer mal al intentar defender la bandeja de Edmond Summer. El pívot de Magic, Mo Bamba, quedó tan impresionado con la lesión que se acercó hasta su compañero, se quitó la camiseta y la colocó sobre el tobillo ensangrentado de Cannady.

 

Las caras alrededor del estadio lo decían todo. Crecía la preocupación y la incertidumbre por saber qué había sucedido realmente y cuál era el alcance de la lesión, hasta que el jugador de 1,88 metros fue retirado de la cancha en camilla bajo una gran ovación del poco público que estuvo presente.

 

Finalmente, Cannady fue trasladado por el personal médico al hospital y el equipo dio el primer parte médico oficial a través de sus redes sociales: “Devin Cannady sufrió una fractura abierta de su tobillo derecho, que requerirá cirugía. La lesión ocurrió cuando quedaban 3:09 en el primer cuarto de esta noche contra Indiana”.

 

El base fue operado éste domingo por la noche y tanto la prensa como los fans quedaron a la espera de un nuevo comunicado de la franquicia en el que anuncie su estado de salud y el tiempo de baja que tendrá por recuperación.

 

El jugador fue sometido a una cirugía y se espera el comunicado oficial de cuánto tiempo le demandará la recuperación, según Infobae.