Será una renovación por la obligatoriedad de los años, pero no debe quedar ahí.

REDACCIÓN.- Cuando un deporte ha tenido éxito constante por mucho tiempo, pero quiere más de lo hasta el momento logrado en escenarios internacionales, surge una interrogante interesante: ¿se debe revisar su estructura?  Eso podría estar pasando con la selección nacional de voleibol femenina.

 

Para algunos, nuestras queridas Reinas del Caribe decepcionaron con sus resultados en los  Juegos Olímpicos de Tokio. Sin embargo, aparte del revés ante Corea del Sur, un sexteto al que han vencido la mayoría de las ocasiones en el último lustro, el cuadro dominicano cayó frente a equipos verdaderamente miembros de la élite del voleibol mundial en este momento.

 

República Dominicana fue derrotada por Serbia, Brasil y Estados Unidos, dos de esos conjuntos se disputarán la medalla de oro. Ciertamente,  ha llegado la hora de la renovación que surge con la salida de dos próximas inmortales, las jugadoras de más larga data en la selección, ya  Prisilla Rivera y Annerys Valdez.

 

No será tarea pequeña sustituir a dos de las mejores en la historia del voleibol dominicano, especialmente Annerys, una central con más de 20 años de servicios y Rivera, capitana que puso en alto el nombre de su país.

 

Será una renovación por la obligatoriedad de los años, pero no debe quedar ahí, pues después de tres ciclos olímpicos es hora de que se escuchen nuevas ideas en el cuerpo técnico. Difícilmente un país supera 12 años con el mismo coach como ocurre en la actualidad con el brasileño Marcos Kwiek, de incuestionable calidad y quien ha conducido y mantenido el país en un alto puesto en el ranking, pero a nuestro juicio nos luce que es tiempo de cambiar sin temor a escudriñar un director técnico por otras latitudes.

 

Natalia Martínez está supuesta a dar el paso al frente y tomar una de las posiciones vacantes y la 11 sería la posible sustituta de Priscila. Pero es probable que otras damas no puedan hacer todo el recorrido hacia los Juegos de Paris 2024 dentro de tres años y entonces también tendrían que ser suplantadas, así que se esperan grandes cambios en la más representativa de las selecciones dominicanas de deportes de conjunto.

 

Otras de las chicas que se ve con potencial para entrar de lleno en los planes de las selección es la central del club mirador Geraldine González (Central), una espigada jugadora que pertenece a la selección sub 23 y que junto a jóvenes como Vielka  Peralta (salidora) y Madeline Guillen(opuesto) surgen como posibles sustitutas de algunas veteranas jugadoras

 

Pero no bajo mi cabeza por la actuación del voleibol femenino en Tokio, ya que se perdió ante los cuatro equipos que están en semifinales.