SANTO DOMINGO. – Mientras miles de atletas se preparan para competir por medallas y marcas personales, una organización internacional recorre distintos escenarios deportivos con una misión diferente: acompañar a los deportistas y compartir con ellos valores y principios cristianos aplicados a su desarrollo integral.
Se trata de Atletas en Acción, entidad con presencia en más de 65 países que participa en competencias internacionales ofreciendo espacios de orientación y formación para atletas y entrenadores.
Durante los pasados Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, representantes de la organización estuvieron presentes brindando materiales y acompañamiento a quienes decidieron acercarse de manera voluntaria.
Cristóbal Chamalé, representante de Atletas en Acción de Guatemala, explicó que la iniciativa no busca imponer creencias religiosas, sino poner a disposición de las deportistas herramientas que puedan aportar a su crecimiento personal.

“Por supuesto que nosotros no podemos obligar a los atletas a poder creer o seguir los mismos valores y principios que nosotros compartimos dentro de Atletas en Acción”, manifestó.
Una labor que trasciende las competencias
La organización centra su trabajo en el desarrollo físico, emocional e intelectual de los atletas, promoviendo valores que puedan acompañarlos dentro y fuera de los escenarios deportivos.
Chamalé indicó que esta labor no se limita a Santo Domingo 2026, sino que forma parte de una presencia constante en eventos de diferentes disciplinas y países.
“Es una opción que está totalmente abierta a todos los atletas, a todos los entrenadores, no solamente durante estos Juegos acá en Santo Domingo, sino que en todos los eventos que se dan a nivel internacional”, expresó.
La participación es voluntaria y cada atleta decide si desea utilizar los materiales o integrarse a los espacios de formación que ofrece la entidad.
Más de seis décadas junto a los atletas
Atletas en Acción nació en 1961 en la Universidad de UCLA, en California, a partir de reuniones encabezadas por el entrenador de fútbol americano Dave Hanna, quien comenzó a promover el estudio de valores y principios cristianos vinculados al deporte.
Con el paso de los años, la iniciativa se extendió a disciplinas como baloncesto, voleibol, atletismo y lucha olímpica, hasta consolidar una presencia internacional.
Hoy, su labor continúa en diferentes competencias alrededor del mundo, acompañando a deportistas que, más allá de las medallas y los resultados, también enfrentan retos personales, emocionales y profesionales a lo largo de sus carreras.
