No hay un número más venerado en el deporte puertorriqueño que el 21 de Clemente y es posible que ningún atleta latino ha recibido más honores póstumos.

Grandes Ligas y en especial, los

Piratas de Pittsburgh celebran este miércoles  el Día de Roberto Clemente y como

homenaje, todos los jugadores del equipo al que perteneció  usarán el número 21, que uso el “Cometa de

Carolina”, durante sus 18 temporadas con el conjunto.


Mientras MLB celebra el Día de

Roberto Clemente, hay un elemento especial: Todos los ligamayoristas

puertorriqueños tienen la opción de usar el número 21 de Clemente, para hacerle

honor a la leyenda boricua de los Piratas.


Los Piratas reciben a los Medias

Blancas de Chicago, en un partido programado para iniciar a las 7:05 de la

noche. Están en la última posición en la División Central, con marca de 14-26,

a nueve y medio juegos de los Cachorros de Chicago, que dominen la división.


El astro puertorriqueño Roberto

Clemente hizo su debut de Grandes Ligas con los Piratas el 17 de abril de 1955,

como tercer bate y jardinero derecho en el primer juego de una doble jornada

ante los Dodgers.


En la flor de su carrera, fue uno

de los jugadores más completos que ha visto la Grandes Ligas. Sin embargo,

quizás su mayor aporte al béisbol haya sido la manera en que alzó su voz para

abogar por las minorías, especialmente los latinos, que hasta el día de hoy lo

veneran.


Tras fallecer en un accidente

aéreo el 31 de diciembre de 1972 a sus 38 años mientras intentaba llevarle ayuda

humanitaria a damnificados de un terremoto en Nicaragua, Clemente fue exaltado

al Salón de la Fama mediante una elección especial convocada en 1973. Fue el

primer jugador latino en recibir dicho honor.


Clemente, cuyo

lujoso resumen  incluía tres mil hits

(440 dobles, 240 jonrones y 166 triples), 94.8 WAR, 15 invitaciones al Juego de

Estrellas, 12 Guantes de Oro, cuatro títulos de bateo, dos anillos de la Serie

Mundial, un premio de Jugador Más Valioso y un promedio vitalicio de .317 en 18

temporadas con los Pittsburgh Pirates, fue electo a Cooperstown en una votación

especial al año siguiente de su fallecimiento.


No hay un número

más venerado en el deporte puertorriqueño que el 21 de Clemente y es posible que

ningún atleta latino ha recibido más honores póstumos. Jugadores como Carlos Delgado y Rubén Sierra lo usaron durante la mayor parte

de sus carreras y Delgado le hizo un homenaje espontáneo durante el primer

Clásico Mundial de Béisbol al pedir que retiraran el mítico número, prefiriendo

el 25. Además de Delgado, jugadores como Sammy Sosa y Paul O'Neill, ambos jardineros derechos,

llevaron el número durante sus carreras en honor al puertorriqueño. En días más

recientes, también lo usó Nick Markakis, un jardinero derecho de buenas cualidades

ofensivas quien al igual de Clemente, trata de hacer su parte para cambiar el

mundo a través de una fundación con fines humanitarios.